¿Dónde nacen las bebidas más originales de la Compañía Coca-Cola, esas que sorprenden por su novedoso sabor, sus ingredientes originales y su capacidad para hacer que los consumidores pasen un gran momento? En un moderno laboratorio o, mejor dicho, en seis. Alrededor del mundo, Coca-Cola tiene media docena de centros de investigación especializados en diversos segmentos de bebidas, como el de Apopka (Estados Unidos), dedicado al estudio de jugos, y el de Shangai (China), que dedica sus esfuerzos a los productos lácteos.

Recientemente, América Latina se sumó a esta red de investigación. En septiembre de 2016 se inauguró el Centro de Innovación y Desarrollo para México y América Latina (CIDCC), en Azcapotzalco, Ciudad de México.

El CIDCC trabaja en conjunto con diferentes universidades y centros científicos de toda la región y da empleo a más de 100 colaboradores en diferentes partes del mundo.

Productos; ingredientes y endulzantes no calóricos; procesos; envases sostenibles; y tecnologías de refrigeración ambientalmente amigables son los cinco ejes desde los que el CIDCC impulsa el desarrollo y la innovación. Así, es allí donde se buscan continuamente alternativas de bebidas y sus porciones y se investiga sobre nuevas tendencias en el uso de ingredientes, a fin de integrar nutrientes y endulzantes no calóricos a los productos del portafolio. Además, se desarrollan los envases que contribuyen a minimizar el impacto en el cambio climático. Por otra parte, con su Laboratorio de Servicios Analíticos de Calidad para América Latina, garantiza que las bebidas conservan los estrictos estándares con los que se producen en las plantas embotelladoras.

“Desde este centro, trabajamos para crear nuevos productos y fórmulas que respondan a las necesidades cambiantes de los consumidores de América Latina, incluyendo opciones bajas y sin calorías, a través de la reformulación y la innovación de nuestro portafolio”, resume James Quincey, Presidente y Jefe de Operaciones de la Compañía.

Si quieres recorrer las instalaciones y conocer más acerca de cómo trabajan los expertos que crean y dan vida en Coca-Cola a nuevas experiencias de consumo no dejes de ver este video:

El CIDCC cuenta con diferentes sectores especializados, cada uno con funciones bien definidas:

  • Centro de atención al consumidor: realiza sesiones de grupos y pruebas de sabor con los consumidores, quienes comparten sus preferencias en una cocina experimental. De esta manera, es posible conocer sus gustos y necesidades al momento de elegir una bebida.
  • Planta piloto: en ella se realizan producciones a escala semi-industrial para analizar cada parte del proceso. Así, se asegura que se cumplan los parámetros de calidad y se garantiza la seguridad alimentaria. La planta, que tiene una capacidad para producir 900 botellas por minuto, está acondicionada con equipo de vanguardia para elaborar bebidas carbonatadas, no carbonatadas, jugos y lácteos. Allí se pueden reproducir los productos ya presentes en el mercado de América Latina para revisar parámetros de Control de Calidad durante el proceso de embotellado.
  • Laboratorio de innovación: es donde un equipo experto en innovación pone en práctica el conocimiento científico y la capacidad técnica para darle vida a nuevos productos, basados en nuevos ingredientes, que ofrezcan al consumidor opciones y porciones con ricos sabores. Los mismos son elaborados bajo los más estrictos estándares de calidad.
  • Laboratorio de Servicios Analíticos de Calidad: recibe productos de las 170 plantas embotelladoras de más de 40 países del Sistema Coca-Cola en América Latina. Su principal función es asegurar que las bebidas que están en el punto de venta cumplan con la promesa de calidad de Coca-Cola, según los parámetros establecidos a nivel global.

La innovación en productos y el compromiso con el consumidor son dos pilares fundamentales para Coca-Cola. El CIDCC es un ejemplo de la búsqueda constante de la Compañía por crear diferentes alternativas que satisfagan las necesidades de quienes la eligen día a día.