Un artista puede inspirarse en cualquier momento, en cualquier lugar y, a veces, esa chispa de creatividad puede provenir de los lugares más inesperados. Para Kathleen Plate, Ashia y Julie Burke, y Kimberly Norkooli, su inspiración viene en forma de botellas, latas y tapas de botellas de Coca-Cola que, respectivamente, convierten en hermosas joyas. Cada pieza única lleva algo del encanto eterno de Coca-Cola y sirve para desencadenar recuerdos, mostrar afecto por la icónica marca o ser utilizada como tributo a la bebida favorita de quien la luce.

Hace 20 años, mucho antes de que "ser ecológico " fuera una tendencia, Kathleen comenzó a trabajar con vidrio reciclado en su arte. Durante sus preparativos para la apertura del Mundo de Coca-Cola de 2007 en Atlanta, Estados Unidos, Coca-Cola estaba buscando productos reciclados para ofrecer en su negocio de regalos. Poco después de ver su trabajo, representantes de la Compañía se acercaron a Kathleen y comenzaron a colaborar con la artista utilizando vidrio de Coca-Cola para una línea de joyería bajo el lema "Bébelo. Lúcelo".  Las primeras piezas fueron un éxito enorme, tanto es así que ambas partes firmaron un acuerdo de licencia.

Kathleen tiene una patente para fabricar círculos de vidrio a partir de las botellas. "Trabajar con botellas de Coca-Cola es difícil debido al tamaño y a la forma -explica-. Entonces compré una sierra de cinta para cortarlas y una cosa llevó a otra". Desde ese contacto inicial en 2006, Kathleen se ha convertido en una gran fan del vidrio de Coca-Cola. "¡Es tan claro y tiene un brillo tan hermoso!", dice. "Es literalmente un vidrio mágico porque se ve bien con todo y con todos. Funciona con cada tono de piel y con cada color de la ropa. No hay posibilidad de equivocarse”, agrega.

Sus piezas luminosas con espirales ondulados, círculos o cubos como gemas con el logo de Coca-Cola se fijan en plata fina y son un éxito. "Constantemente las personas me cuentan historias acerca de sus recuerdos de la marca", dice Kathleen. "Tiene una conexión nostálgica para la gente". Además de estar disponible en la tienda de regalos del Mundo de Coca-Cola, las joyas se comercializan en tiendas pequeñas de arte y galerías, e incluso en la tienda de regalos del Museo Guggenheim. También se encuentran disponibles online en Smart Glass Jewelry.

Ashia y Julia Burke

Ashia y Julie Burke son madre e hija y un equipo de diseño. Ashia es una de las cuatro hijas de Julie y ella recuerda cómo todas sus chicas siempre fueron creativas. Ashia fue la primera que comenzó con la fabricación de las joyas, y luego las dos se unieron.

"Nos dimos cuenta de que, en lugar de tirar las latas, podíamos ser creativas con ellas. Fue una propuesta beneficiosa para todos: nosotras teníamos la materia prima y era bueno para el medio ambiente", afirma Julie. A través de un proceso de prueba y error, desarrollaron una técnica para crear piezas de latas de aluminio en formas y diseños delicados como pétalos de rosa y alas de mariposa.

"No queremos hacer simplemente cosas sencillas que cualquiera puede hacer: queremos hacer algo más exclusivo y llevar las piezas a un nivel más alto", comenta Julie. Sus joyas también incorporan cadenas, perlas, piedras preciosas que brindan a las piezas una sensación moderna y vintage. Se comercializan en algunas galerías de arte locales de Reno y Truckee, así como en Etsy y su sitio web Absolute Jewelry.

Kimberly Norkooli

La madre y padre de Kimberly tenían un taller de vitrales y, tras aprender esa técnica, se capacitó en el grabado en vidrio y se enamoró de él. Ello la llevó a fabricar joyas y vendió algunas en la tienda de sus padres.

Una noche cuando estaba mirando la película Quiero ser super famosa surgió la inspiración. En un determinado momento de la película, el personaje principal luce una gargantilla fabricada con tapas plateadas de botellas de Coca-Cola. De inmediato, Kimberly se enamoró del estilo.

Hallar tapas de botellas sin uso resultó difícil. Por eso buscó alternativas, que incluían comprar paquetes de seis botellas de vidrio. Luego de experimentar, logró averiguar el modo de hacer los orificios y suavizar los bordes ondulados y, poco a poco, logró crear un producto final parecido al de la película.

Kimberly comenta: "En la mayor parte de mi familia, incluyéndome, siempre hemos sido bebedores de Coca-Cola. Mi hermano es un ferviente enamorado de Coca-Cola. Me encanta Cherry Coke y la mayor parte de la familia de mi padre disfruta la Coca-Cola Sabor Original”. Y agrega: "Tengo muchas razones para utilizar las tapas de las botellas de Coca-Cola y las lengüetas de las latas. No sólo son divertidas y le dan un realce atractivo a las joyas; las tapas se sostienen bien, se trata de una marca vintage y evito que esos objetos terminen como relleno sanitario". Las piezas de Kimberly se encuentran disponibles a través de su tienda Etsy, Etching N Jewelry.