Hoy en día, diversas investigaciones realizadas por instituciones como la Organización de las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial muestran que el empoderamiento de las mujeres es fundamental para las economías en crecimiento, para la creación de empleos y para el avance de la prosperidad inclusiva para todos.

Esa es una buena noticia para todos, tanto para hombres como para mujeres. ¿Por qué? Hacer de las mujeres socios económicos plenos, según McKinsey, puede elevar el PBI mundial en $12 mil millones. Cuando las mujeres progresan, utilizan el poder que logran para redefinir el éxito, servir a otros y crear un mundo mejor.

Pero aquí viene el "pero". Para lograr estos objetivos, tenemos que ver mejoras en el lugar de trabajo, y uno de los más importantes es ajustarse a las necesidades de los padres que quieren ser buenos empleados y buenos padres.

Como señalan en el libro Fast Forward, existe lo que podríamos llamar un "error de diseño" en el lugar de trabajo. Todavía estamos operando sobre un supuesto obsoleto de que en todas las familias uno de los padres se queda en casa. Sin embargo, hoy en día, aproximadamente en el 60% de los hogares conformados por parejas casadas ambos padres son parte de la fuerza laboral. Esto significa que casi un tercio de los hogares lo encabezan padres solteros, y la mayoría son madres.

O pensemos en esto: cuando las madres que trabajan fuera de sus casas tienen bebés, les resulta extremadamente difícil cuidar a sus hijos recién nacidos, debido a que la mayoría de los padres no tienen una licencia parental remunerada. De esta manera, las mamás que trabajan fuera del hogar están sujetas a una enorme presión para volver al trabajo tan pronto como sea posible.

La licencia parental es un verdadero factor de cambio. Jessica Shortall señaló en una conferencia TED que, en Estados Unidos, el 12% de las nuevas madres trabajadoras volverá al trabajo dentro de las dos semanas después de dar a luz. Sin embargo, como ella señala, "mientras más corta sea la licencia de una mujer después de tener un bebé, es más probable que ella sufra trastornos anímicos postparto, como depresión y ansiedad”.

La licencia remunerada ayuda a las familias a permanecer económicamente estables y reduce la rotación de personal. También tiene un impacto positivo en la salud y el desarrollo temprano del niño al permitirles a los padres quedarse en casa durante más tiempo con sus hijos. La licencia parental remunerada es un ganar-ganar-ganar (para los padres, los niños y las empresas).

Hoy en día, algunas compañías y millennials, quienes aprecian particularmente el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, están haciendo que las políticas enfocadas en los padres sean una realidad.

La licencia parental es uno de los temas más importantes para nuestras familias y para la sociedad. Felicitaciones a las empresas como Coca-Cola que están adoptando nuevas políticas racionales para sus empleados. En Perú, la Compañía cuenta con Happy Mami, programa que permite a la mujer no tener que elegir entre el cuidado de los hijos y la reincorporación a su puesto de trabajo.

Happy Mami empieza una vez que la madre retorna a su puesto de trabajo, luego de la licencia post natal que señala la ley. Así, se permite que la mamá se reincorpore al trabajo en un horario reducido, dónde también se tienen en cuenta los horarios de lactancia establecidos por ley.

De esta manera, Coca-Cola está enviando un mensaje importante: que tener una carrera y tener una familia no son mutuamente excluyentes. Es bueno para las mujeres, para los hombres y para los niños. Es bueno para las compañías y para la economía. Es bueno para la sociedad.