Tras el fenómeno climatológico el Niño Costero en las costas norte y centro peruana, muchas comunidades de esas zonas lo han perdido todo. Casi cinco meses después de la emergencia, el Perú atraviesa el momento de la rehabilitación. En esta etapa, tanto el Estado como las instituciones privadas comprometidas con ayudar trabajan para que las personas perjudicadas cuenten lo antes posible con viviendas temporales, elementos básicos de aseo y agua segura hasta lograr la reconstrucción total de las áreas afectadas.

Para la presidenta del Directorio de la ONG CARE Perú, Inés Temple, las emergencias siempre tienen tres momentos: salvar vidas, encarar la recuperación y rehabilitación e iniciar la reconstrucción de viviendas fijas, y la recuperación social y económica de los damnificados.

De acuerdo a Inés, ya se ha apoyado a más de 10.000 personas con los kits de ayuda.

“Ahora estamos en el medio. Ya pasaron tres meses del inicio de la emergencia y trabajamos para darles viviendas temporales dignas para que puedan vivir como familias; es decir, no estar en carpas, sino en un ambiente mucho más positivo”, explica Inés.

Por ello, CARE Perú y Coca-Cola, a través del plan Manos a la Obra, han entregado miles de kits de agua e higiene básica. “Ya hemos apoyado a más de 10.000 personas con este tipo de kits, y ahora nuestro foco está en cómo darles a las personas viviendas dignas”, subraya.

Manos a la obra contempla la entrega de viviendas temporales a cientos de familias. Estas serán elegidas de acuerdo con una metodología desarrollada por CARE. La ejecución del programa será realidad en coordinación con los gobiernos locales y se estima que el proceso tomará entre 45 y 60 días.

Cultura de prevención

Inés considera que la pasada emergencia es un precedente que debe enseñar a las autoridades locales y centrales la importancia de desarrollar una cultura de prevención.

“Tenemos que fomentar más una cultura de prevención. Hay que tener las disposiciones legales que permitan que todo se cumpla. No podemos esperar a reaccionar cuando todo ya pasó”, explica.

Para la representante de CARE Perú, debemos fomentar más una cultura de prevención.

No obstante, Inés destaca que el apoyo y la generosidad de las personas es sorprendente. “Hemos triplicado lo estimado en ayuda, y sigue llegando. Gracias a Dios, la gente sabe que el desastre no acaba cuando deja de llover”, destaca.

El apoyo de las empresas privadas en este tipo de desastres es fundamental, según Inés, quién destacó la participación de Coca-Cola. “Mi agradecimiento y admiración por su gran velocidad. La verdad que ha sido una colaboración muy fácil de implementar, con pocas trabas burocráticas, ya tenemos los fondos y ya estamos trabajando. Necesitamos más empresas con ese nivel de generosidad”, dice.

"(Trabajar con Coca-Cola) Ha sido una colaboración muy fácil de implementar".