Hoy en día, investigaciones llevadas a cabo por instituciones como la Organización de las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial, muestran que el empoderamiento de las mujeres es fundamental para las economías en crecimiento, para la creación de empleos y el avance de la prosperidad inclusiva para todos.

Esa es una buena noticia para todos, hombres y mujeres. ¿Por qué? Porque al hacer de las mujeres socios económicos plenos se puede elevar el PBI mundial en $ 12 mil millones de dólares, según la organización mundial.

Sin embargo; para lograr estos objetivos, es necesario mejorar el ambienta laboral, especialmente en lo que compete a las necesidades de las madres y padres, que quieren ser buenos empleados y a la vez buenos cumplir con su rol paternal.

En la actualidad, todavía estamos operando sobre un supuesto obsoleto de que en todas las familias uno de los padres se queda en casa. Hoy en día, aproximadamente en el 60% de los hogares conformados por parejas casadas, ambos padres son parte de la fuerza laboral.

Un ejemplo simple: cuando las madres que trabajan fuera de sus casas tienen bebés, les resulta extremadamente difícil cuidar a sus hijos recién nacidos, debido a que la mayoría de los padres no tienen una licencia parental remunerada. Las mamás que trabajan fuera del hogar están sujetas a una enorme presión para volver al trabajo tan pronto como sea posible.

Licencia para la igualdad

La licencia remunerada ayuda a las familias a permanecer económicamente estables y reduce la rotación de personal en las empresas. También tiene un impacto positivo en la salud y el desarrollo temprano del niño al permitirles a los padres quedarse en casa durante más tiempo con sus hijos. La licencia parental remunerada es un verdadero factor de cambio.

Hoy en día, gran parte de las compañías están trabajando en políticas que permitan mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

La licencia parental es uno de los temas más importantes para nuestras familias y para la sociedad. En Coca-Cola se están adoptando nuevas políticas racionales para sus empleados, y con ello se envía un mensaje muy importante: tener una carrera y una familia no son mutuamente excluyentes. Es bueno para las mujeres y para los hombres, como para los niños, las compañías y la economía. Es bueno para la sociedad.