Cuando se habla de oficinas innovadoras, todo el mundo piensa en las de Google, Apple, Facebook o cualquier otra empresa tecnológica. Pero desde hace años, Coca-Cola ha centrado gran parte de sus esfuerzos en crear una red oficinas innovadoras por todo el mundo, que sean mucho más que un lugar en el que trabajar, sino un espacio en el que sentirte como en casa, que inspire y despierte la creatividad.

Atlanta

Actualmente, Coca-Cola está renovando sus oficinas centrales en Atlanta, donde trabajan más de 4,700 personas. Ahora cuenta con espacios de trabajo colaborativos, tres centros de conferencias, cafeterías y restaurantes de autor y hasta dos hectáreas de zonas verdes, que se complementan con una zona de fitness y hasta una consulta de fisioterapia.  

Madrid

Pero no sólo las oficinas centrales se están transformando. Las oficinas de Coca-Cola en Madrid, por ejemplo, también están siendo renovadas siguiendo el mismo principio de trabajo en equipo, espacios abiertos y zonas de esparcimiento en las que desconectar y dejar que la creatividad fluya. 

Incluso se han inaugurado un comedor y un bar (sí, hay un bar en las oficinas de Coca-Cola, no podía ser de otra manera), ambos diseñados por el estudio de diseño Stone Designs y que recogen no solo la singularidad de Coca-Cola, sino la de cada uno de sus trabajadores, ofreciendo un amplio abanico de espacios en los que comer, disfrutar de un aperitivo o, simplemente, relajarse o llevar a cabo una reunión informal.  

Londres

Diseñadas por el estudio de arquitectura MoreySmith, las oficinas de Coca-Cola en Londres se sitúan en un edificio de estilo barroco Edwardiano de principios del siglo XX, del que se ha conservado el muro central, que actúa como eje articulador.

Lo que más aprecian los trabajadores es sin duda el bar situado en el último piso, y que gracias a su terraza permite aprovechar cada rayo de sol que se cuela entre las nubes del cielo londinense.  

Río de Janeiro

Las oficinas de Coca-Cola en Río de Janeiro hablan por sí solas, pues ocupan un edificio a pie de playa en Botafogo, desde cuyas ventanas se puede admirar el gran peñón Pan de Azúcar y contemplar la magnitud de la bahía de Guanabara.

Bogotá

Modernas, amplias y luminosas, pero sin olvidar las raíces colombianas. Así son las oficinas de Coca-Cola en Bogotá, en las que destacan detalles como el antiquísimo camión de reparto que preside el pasadizo de entrada o la zona de la cafetería, que respira un aire a cantina.

París

Las oficinas de Coca-Cola en París son rabiosamente modernas, casi se podría decir que futuristas, pero con ese puntito retro que nos transporta a cómo imaginamos el futuro a mediados del siglo XX.   

Berlín

Ubicadas al lado del río Esprea, las oficinas de Coca-Cola en Berlín son todo un ejemplar arquitectónico. Su interior se diseñó con el concepto de espacios de trabajo abiertos y se prestó especial cuidado a la acústica del ambiente para mitigar tanto sonidos internos como el tráfico exterior. 

Shanghái

Aunque se podrían decir muchas cosas de las oficinas de Coca-Cola en Shanghái, como su gran entrada a doble altura, sin duda lo más destacable son sus zonas para practicar deporte, campo de hockey sobre césped incluido.  

Perú


Las oficinas de Coca-Cola en Perú se encuentran en un edificio lleno de magia y color. Al entrar, las personas se encuentran con una botella gigante de Coca-Cola que los invita a pasar a las estancias modernas, amplias y luminosas de la Compañía. Las innovadoras oficinas están elaboradas para que los trabajadores desarrollen su creatividad y logren un mejor desarrollo profesional.

Fueron inauguradas en el año 2014.