Una de las peores consecuencias de la deforestación en el Perú es la escasez de agua, elemento fundamental para el desarrollo de la vida. El calentamiento global y  la pérdida de bosques son la causa principal de este problema ambiental que altera el ecosistema, modificando el flujo del agua, la limpieza del aire y la protección ante posibles inundaciones o sequías.

Según el Ministerio del Ambiente, nuestro país alcanzó en 2014 los niveles más altos de deforestación en su historia debido a la explotación de nuevos suelos para la agricultura en la Amazonía. Las regiones más afectadas son la Selva Alta (Oxapampa) y la Selva Central.

En línea con su propósito de dejar una huella positiva en las comunidades  y con un profundo compromiso en torno al cuidado del agua, en el año 2014, Coca-Cola puso manos a la obra para contribuir decididamente con la solución de este problema ambiental.

Así, la Compañía viene realizando un proyecto de gestión participativa para promover y mejorar la conservación, recuperación y manejo de las zonas de interés hídrico en la Reserva de Biosfera de Oxapampa en la zona central del Perú, con el objetivo de conservar 1700 hectáreas de bosques y así contribuir al mantenimiento de los caudales y la calidad del agua en beneficio de las poblaciones – rural y urbana - de la provincia.


¿Cómo se logra gestionar el agua?

El proyecto actúa en tres ejes principales: conservación, recuperación y sensibilización. El primero se centra a la preservación de 1000 hectáreas de bosques en zonas de captación de agua. La presencia de musgo (acumulador de agua) en las plantas que componen el bosque permite recolectar el agua de lluvia, fenómeno frecuente en la zona. Este proceso es clave para facilitar el acceso a agua limpia en los quehaceres diarios de los habitantes de la región, tanto para su aseo personal como para su aprovechamiento en la cocina.

La promoción de la conservación se desarrolla por medio de incentivos a los pobladores. A los agricultores se les entrega semillas de rocoto o granadilla para ser sembradas en zonas que no sean de interés hídrico, con el objetivo de fomentar la reforestación. En el caso de los ganaderos, se construyen bebederos y cercos para controlar mejor la alimentación del ganado vacuno y así evitar que los animales avancen sobre la vegetación y deterioren las plantas.

En relación al segundo eje, se recuperaron a través de la fertilización y consecuente mejora de la calidad del terreno, 700 hectáreas de bosques afectados por la actividad agrícola en zonas de riberas y otras de interés hidro-ecológico en las sub-cuencas de los ríos Huancabamba y Pichis. A los agricultores que trabajaban en esos espacios, se les destinó a nuevas áreas alejadas de la franja ribereña para que pudieran mantener sus actividades.

El último eje es la sensibilización, la integración de las comunidades en los procesos de cuidado de las zonas a través de la motivación y capacitación en torno al cuidado del ecosistema para hacer de ello un hábito de vida.

La sostenibilidad del agua está en el ADN de Coca-Cola

Coca-Cola y sus socios embotelladores (el Sistema Coca-Cola) cumplieron en el 2015, cinco años antes de lo previsto, su objetivo de reponer, o en otras palabras, equilibrar, la cantidad equivalente de agua utilizada en su volumen de ventas global a la naturaleza y las comunidades. Basado en este logro, Coca-Cola es la primera compañía Fortune 500 en declarar, públicamente, la consecución de dicho objetivo enérgico de reposición de agua.

El sistema Coca-Cola ha logrado sus objetivos de reposición de agua a través de 248 proyectos en 71 países enfocados en el acceso seguro al agua, la protección de cuencas y el agua para su uso productivo. En muchos casos, los proyectos también proporcionan acceso a servicios de saneamiento y educación, ayudan a mejorar los medios de vida locales, contribuyen con la adaptación al cambio climático, optimizan la calidad del agua, favorecen la biodiversidad, y participan en la política y en la creación de conciencia sobre los problemas del agua.

A través del proyecto de la Biosfera de Oxapampa, Coca-Cola contribuye a la mitigación de la deforestación, uno de los más frecuentes problemas ambientales del planeta, buscando una mejora en la calidad de vida de las personas que residen en la hermosa, turística y ahora ecológica, provincia de Oxapampa y convirtiéndola en un modelo de sostenibilidad para otras localidades del país y el planeta.