Andrea Cabello es el nuevo rostro de la mujer peruana a nivel empresarial. Joven, emprendedora y capaz, lidera los cambios al interior de su organización y no titubea al momento de negociar su sueldo. No gana ni más ni menos que un hombre por hacer el mismo trabajo. No se siente disminuida por su condición de mujer. Por el contrario, está decidida a seguir rompiendo los estereotipos de género en el ámbito laboral.

A sus 25 años ya es Coordinadora de la Comunidad Aequales, una iniciativa de Aequales que busca impulsar que más empresas pasen de los buenos deseos a la acción: reconocer que la brecha de género es un problema en sus organizaciones y que la única solución es gestionar desde la equidad de género. En total, ya son 34 empresas que han decidido dar ese paso.

Todo empezó con el Ranking Par, creado por Aequales en 2015 para medir la equidad de género al interior de las empresas que operan en el Perú. Si hace diez años nadie cuestionaba la mayor presencia masculina en puestos de liderazgo, a partir del ranking se empezaron a evaluar los beneficios que se podrían alcanzar con la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

Para Andrea la palabra clave es diversidad. Un mundo más diverso es un mundo más inclusivo, más justo. Uno donde nadie pone en duda la capacidad de las mujeres, ni las encasilla en roles tradicionales. Eso es lo que persigue Aequales a través del Ranking Par: plantar la semilla de la diversidad desde las empresas. Los resultados alientan: si en 2015 se logró incluir a 22 empresas, en 2018 la cifra llegó a los 180 participantes y la comunidad sigue creciendo: en la edición de este año se espera superar los 200 inscriptos en el Perú, consolidar el ranking en Colombia y México, y ampliar su impacto en otros países de Latinoamérica.

El efecto dominó ha empezado a hacerse visible. Más del 60% de empresas participantes del ranking han implementado alguna acción en favor de la equidad: comités de género e igualdad, protocolos de prevención del hostigamiento sexual laboral, talleres de sensibilización. Andrea sabe que la brecha de género aún sigue siendo grande, pero hay una buena noticia: desde hace un tiempo ha empezado a acortarse.


¿Cuáles son las causas para que esta brecha aún siga existiendo?
Esto se debe a diversos motivos: hay barreras tanto internas, de las propias mujeres, como externas. Todo es producto de una tema cultural y estructural. A nivel de Latinoamérica, las mujeres ocupan alrededor del 24% de posiciones de liderazgo, y apenas 4,2% en el caso de puestos directivos. En el Perú, alrededor del 30% de los puestos de liderazgo están asumidos por mujeres, mientras que los puestos directivos varían entre el 7 y el 9%. Es decir, aún la presencia femenina es muy escasa, y por eso desde Aequales queremos que este tema se ponga sobre la mesa.

¿Cómo se ve reflejada esa brecha en los ingresos económicos?
Según data del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), un hombre y una mujer que han estudiado una carrera universitaria y un posgrado ganan diferente. El hombre gana 25% más que una mujer. Eso quiere decir que el mismo nivel de desarrollo profesional y la misma cantidad de estudios no implica que una mujer tenga un sueldo justo. Solo por el género su salario se puede ver impactado.

¿Esto también se hace visible en cuestión de ascensos y promociones?
Sí, porque no hay una igualdad de condiciones. Esto está relacionado a la conciliación entre la vida personal y la vida laboral. Hay estudios que señalan que, de 30 horas en una semana dedicadas al cuidado del hogar, las mujeres ocupan 24 y los hombres apenas seis. Quiere decir que las mujeres tenemos una doble jornada laboral: la remunerada y la no remunerada. Esto genera que no podamos competir en igualdad de condiciones.

Abogada de profesión, Andrea Cabello cree que la equidad de género y la diversidad genera valor al interior de las organizaciones.

Desde Aequales fomentamos que se otorgue flexibilidad a todos. Porque si la damos sólo a las mujeres estamos reforzando los estereotipos de que sólo ellas son las que se encargan de los hijos y el cuidado doméstico. Queremos que más empresas otorguen licencias para paternidad extendida.