Why not? o ¿Por qué no? se lee en una de las paredes que Andrea de la Piedra ha elegido como insignia. “¿Por qué no ser iguales en el trabajo?”, se pregunta la comunicadora social.

Antes de fundar Aequales, Andrea escribía sobre la brecha entre hombres y mujeres que existe en Perú y en otros países de la región. Su trinchera entonces era el periodismo. Luego, una beca de liderazgo en Estados Unidos la llevó a comprobar cómo muchas de estas conductas se filtran también en las empresas.

“Hasta entonces yo no sabía de la magnitud del problema. Lo constaté en la realidad peruana, y vi que aquí no se estaba haciendo nada al respecto”, apunta.

Así, con un objetivo claro en mente y junto a su amiga y socia con la que compartió la beca, la colombiana María Perdomo, iniciaron Aequales. “Tuvimos la suerte de contar con la retroalimentación de compañeros de la beca, profesionales de diversas áreas. Una vez alcanzada la forma, cada una volvió a su país y empezamos”, señala.

Ranking Par, una herramienta de visibilidad sobre la equidad en tu empresa

En los primeros acercamientos con las empresas, Andrea halló que muchas de estas “no entendían bien cómo vincular la equidad de género con algunos de sus ideales”. Fue así que crearon el “Ranking Par”, una herramienta que les permite medirse en este tema y ver qué están haciendo, cómo, y qué podrían mejorar.

Anualmente, este ranking invita empresas nacionales y trasnacionales que operan en el Perú para que pasen una evaluación gratuita, basada en una metodología de diagnóstico cualitativo centrada en cuatro categorías: mirada sobre el tema de género y diversidad; gestión de talento -donde se analiza remuneraciones, procesos de selección y ascensos-; cultura organizacional -donde se examina temas de prácticas de flexibilidad, balance, temas de acoso, manejo de comunicaciones interna y externa-; y la estructura organizacional, donde se mide el porcentaje de hombres y mujeres por áreas.

“Nuestro reto es que las personas entiendan que la equidad de género no reside en cuántos hombres y mujeres trabajan en la empresa, sino que tiene que ver con la cultura organizacional: que sea inclusiva, que se escuche por igual a hombres y mujeres, que se tomen en cuenta sus opiniones, que exista flexibilidad para que ambos puedan tener tiempo para cumplir con sus obligaciones parentales”, señala Andrea.

La empresa social peruano-colombiana está conformada por profesionales de Derecho, Sociología y Ciencias de la Comunicación.

Así pues, el Ranking Par ha tenido una alta aceptación, que se ve reflejada en el rápido crecimiento del número de participantes por año. En el 2015, año piloto de la prueba, se incluyó a 22 empresas; mientras que en el 2016 fueron 54 las participantes. En 2017, en tanto, el número subió a 140 instituciones.

Y aunque cada vez son más las empresas que vienen adoptando políticas en torno al tema de género, Andrea señala que aún existe una brecha entre empresas peruanas y transnacionales. Afortudamente, “la tendencia es positiva para las empresas nacionales que se inscriben al Ranking Par. En el 2016, fueron alrededor del 35%; y este 2017 ascendieron a 53%”, precisa.