Lima apareció teñida de seis colores el último sábado de junio. Ni el cielo gris, ni el aire frío del invierno pudieron evitarlo. Seis colores que son sinónimo de tolerancia, que son el símbolo de un cambio: se ven en el rostro de una muchacha, en la bandera desplegada a lo largo de una avenida, en el polo de muchos de los participantes, y en la botella de Sprite, cuyo logotipo se intervino para la ocasión, con un color para cada letra.

La vida. La salud. La luz del Sol. La naturaleza. La serenidad. El espíritu. Seis colores en forma de una bandera que representan, en conjunto, el respeto por la diversidad. Con esa meta, miles de personas participaron de la 18º edición de la Marcha del Orgullo LGBT en Lima, y lo hicieron con un acuerdo tácito: todos pueden pintar su propia vida.

Los asociados de Coca-Cola Perú se encargaron de llegar a la Marcha del Orgullo LGBT con una edición especial de Sprite. 

Las botellas de Sprite pasan de mano en mano, convertidas en el símbolo de un cambio que se revela a todo nivel. Coca-Cola Perú, a través de una de sus marcas más emblemáticas, recuerda la importancia de la diversidad. “Es importante poner en agenda la lucha por la igualdad de la comunidad LGTB+ y contribuir a cerar estas brechas en la sociedad. El espíritu que promovemos es ‘Nosotros queremos igualdad, nosotros podemos hacer más para lograrlo’”, dice Gianina Jiménez, Gerente de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú.

Los seis colores en el logotipo de Sprite coinciden con los tres valores promovidos por The Coca-Cola Company: igualdad, diversidad y autenticidad. Todas las personas son valiosas y únicas. Ese es el mensaje que el grupo de asociados de la Compañía llevó a la Marcha del Orgullo en Lima, a los que era fácil identificar entre la multitud en el camino que va de Campo de Marte al Centro Histórico de Lima por sus poleras verdes, con los seis colores grabados en el pecho,

Es una marcha especial para Coca-Cola Perú. Tanto que también es una de las 25 empresas peruanas que integra la red Pride Connection Perú, que busca garantizar más espacios inclusivos para la comunidad LGTB+. “La inclusión es uno de los valores principales de Coca-Cola; y como parte de Pride Connection participamos de este evento tan importante como es la Marcha del Orgullo”, explica Patricia Campos, Gerente de Recursos Humanos de Coca-Cola Perú.

 Los asistentes a la marcha recibieron la botella especial de Sprite durante el recorrido por el Centro Histórico de Lima.

A punto de cumplir su primer aniversario, la red se fortalece en su objetivo de lograr  una sociedad más inclusiva. “Queremos mantenernos siempre frescos y estar orgullosos de ser quienes somos, desde lo más auténtico de cada uno de nosotros”, dice Patricia, con el rostro pintado para la ocasión.

Una noticia incrementó la alegría de esta jornada de fiesta: The Coca-Cola Company logró, por décimo tercer año consecutivo, el puntaje más alto en el HR Corporate Equality Index, que mide las políticas impulsadas por las principales compañías del mundo en favor de la comunidad LGTB+. “Es un orgullo para nosotros: más allá de intervenir una marca o realizar una acción, somos una empresa consistente con los valores de igualdad y respeto”, apunta Gianina.

El compromiso de Coca-Cola con la diversidad no es nuevo y tiene una larga historia: sin ir más lejos, fue la primera compañía en atreverse a proponer la igualdad racial en una publicidad.