El Día Internacional de la Mujer es una fecha en conmemoración de la lucha histórica de la mujer por conquistar sus derechos.

En ese sentido, las mujeres peruanas pudieron acceder a uno de los más elementales derechos ciudadanos, el voto, bien entrado el siglo XX: el 7 de septiembre de 1955. Eso fue posible gracias a la presión ejercida por peruanas como María Jesús Alvarado, Adela Montesinos, Zoila Aurora Cáceres y Elvira García y García.

Hoy, décadas más tarde, las mujeres en todo el mundo siguen luchando por eliminar las barreras sociales y la desigualdad de género.

Según el Índice de Desigualdad de Género (IDG) que elabora el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI),  en el Perú mientras el 82,7% de los hombres forma parte de la fuerza de trabajo fuera del hogar, en el caso de las mujeres la cifra se reduce al 64,3 por ciento.

Entre las razones que dan lugar a esta brecha se encuentra la maternidad. Al respecto, Andrea de la Piedra, co-fundadora de Aequales, explicó que en el Perú, como en otros países de la región, el trabajo en el hogar y el cuidado de los niños recae en mayor medida en las mujeres. “Mientras las empresas no tengan planes de flexibilidad para las mujeres, y de incentivo a paternidades más participativas, a las mujeres siempre se nos hará más difícil participar de los trabajos fuera del hogar”, sostuvo.

El desafío en la educación y el techo de cristal

La brecha en educación es otra de las razones. No obstante, es de destacar el avance en los últimos diez años del porcentaje de peruanas que han terminado secundaria en los años normativos. El progreso es más evidente aún en aquellas poblaciones de menores ingresos, donde el total de mujeres que terminaron la secundaria a los 16 años pasó del 17,0% en el 2010, al 31,3% en 2016.

Otro de los desafíos de la mujer peruana es su representación en los altos puestos de las compañías, lo que se conoce como el “techo de cristal”. Según un estudio elaborado por Great Place to Work Perú, a un total de 60 empresas peruanas en el 2013, se observa que la fuerza laboral femenina está subrepresentada en las jerarquías de las organizaciones, donde solo el 29% accede a puestos ejecutivos y de alta dirección. La mayor fuerza femenina  se sitúa en un 43% entre los rangos de empleados y rangos de responsabilidad intermedia.

Pese a las dificultades señaladas, son cada vez más las mujeres que derriban barreras. Este es el caso de las emprendedoras sociales Claudia Esparza, Fundadora de “Nanas y amas” y Andrea de la Piedra, Cofundadora de Aequales, que no solo lideran exitosos proyectos, sino que los orientan al fin social. Se suma a estas mujeres que traspasan el techo de cristal, Evangelina Suárez, Gerente General de Coca-Cola de Perú, que el 2017 se convirtió en la primera mujer en ocupar el puesto más alto de la Compañía en Perú.

Ni una menos Perú

PERÚ MUJERES
Foto de manifestación convocada por plataforma Ni una Menos. 

Ante las graves denuncias de acoso sexual y alarmantes cifras de feminicidios en todos los estratos sociales, se han creado movimientos de denuncia como “Me Too”, en Estados Unidos; y “Ni una Menos”, en Latinoamérica.

En el Perú, la plataforma “Ni una Menos” ha tenido la enorme labor de visibilizar la violencia de género en el país, así como denunciar su normalización en el sistema jurídico. Además, Ni una menos Perú ha sido la organizadora de las marchas ciudadanas por la igualdad de género que más número de personas ha convocado. La acción ha contribuido a una mayor organización entorno a los solicitudes de políticas públicas con enfoque de género, así como una sensibilización en la población sobre estos problemas que nos afecta a todos por igual.