Desde 2014, Destapando mi emprendimiento brinda asesoría personalizada a las mujeres de Pucusana para ayudarlas a implementar sus negocios y optimizar los emprendimientos que tienen en marcha.

La experiencia de Tomasa Chumpitaz, madre, viuda y ahorradora por instinto, es uno de los diez relatos que forman parte del libro “Destapando mi Emprendimiento, 10 historias de mujeres emprendedoras”, lanzado por Arca Continental Lindley, con el respaldo de Coca-Cola Perú. Así como ella, que sacó adelante una bodega en Pucusana, otras nueve mujeres, entre bodegueras, cocineras, peluqueras y reposteras, fueron incluidas en esta publicación que narra el cambio que experimentaron a partir del programa de empoderamiento impulsado desde el 2014.

Su tienda, ubicada en el Asentamiento Humano Benjamín Doig, inició una verdadera transformación como resultado de los talleres sobre gestión empresarial, desarrollo personal y asesoría financiera organizados por el Sistema Coca-Cola Perú. Sin el acceso a este conocimiento, Tomasa Chumpitaz se habría limitado a hacer del ahorro una forma de supervivencia. Pero a medida que adquirió estos conocimientos comprendió la importancia de administrar su negocio con eficiencia y acabó convirtiéndose en una microempresaria empoderada y en una mentora para otras mujeres de su comunidad.

En total, 174 emprendedoras participaron del programa en sus tres primeras etapas: en un inicio, con capacitación para aquellas que ya tenían un negocio en marcha; luego, con programas de coaching y mentoría para las que tenían una idea de negocio, y finalmente, con la creación de la Comunidad Destapando mi Emprendimiento, que busca la autonomía colectiva de las participantes, más allá del asesoramiento del programa.

“No solo basta empoderarlas a ellas, toca empoderar a una comunidad; lograr conectar entre todas para que esto sea sostenible y que el desarrollo no solo venga de ellas por separado, sino de una comunidad fortalecida”, explicó Elsa Bazán, Jefa de Responsabilidad Social de Arca Continental Lindley, durante la presentación del libro ante un panel de organizaciones aliadas y especialistas en el desarrollo de la mujer en el Perú.

La presentación sirvió para que organizaciones y especialistas en temas de igualdad de género debatiesen los nuevos desafíos de Destapando mi Emprendimiento

“Este libro surge de la necesidad de hacer tangible todo este desarrollo que hemos construido desde el año 2014. Nos convencimos de que contando el impacto a través de las historias de diez mujeres sería una manera más real y fácil de visibilizar todo este esfuerzo, como parte del compromiso que tenemos con la comunidad de Pucusana”, agregó.

El poder femenino

El camino ha sido largo y ha implicado varios desafíos. Primero, debido a la necesidad de conocer la realidad de la comunidad. “Cuando llegamos en el 2011, tras la apertura de la planta, nos dimos cuenta que las mujeres eran el motor de desarrollo de Pucusana. No solo por ser emprendedoras, sino porque también estaban dedicadas al cuidado de sus familias e hijos, participaban en las asociaciones de padres de familia, en las juntas vecinales, en los comedores populares y en el Vaso de leche”, explicó Elsa Bazán.

En ese recorrido, Aprenda -una organización aliada que impulsa proyectos de promoción y desarrollo empresarial para micro, pequeñas y medianas empresas-, fue fundamental en la capacitación de las mujeres de Pucusana. Miriam Vásquez, Gerenta General de esta organización, destaca el incremento del 25% en los ingresos de los negocios en los últimos años, el hecho de que el 55% de las mujeres haya sido capaz de asignarse un sueldo o que el 44% separe su dinero de las ganancias familiares o del negocio. Sin embargo, aún cree que el verdadero cambio debe estar más allá de las cifras.

“El bienestar no solo está en el tema económico. Toca avanzar más en el desarrollo a nivel personal. El tema de la autoestima ha mejorado, pero falta mucho más. Cuando vemos que alguna de ellas, que ya salió de algún caso de maltrato, vuelve a caer, continuamos acompañándola. Por eso cuando se les pregunta cómo miden su éxito, responden que si se caen diez veces se levanten once”, dijo, tras mencionar que el 66% de las mujeres está ligada al rubro de bodegas y restaurantes.

El siguiente escalón

Durante la presentación del libro sobre las diez historias más inspiradoras del programa Destapando mi Emprendimiento, las representantes del Ministerio de la Mujer, Coca-Cola Perú, el Grupo RPP, D1, Kunan, Ciudad Saludable, Mujeres Que Transforman, Imaginarios y Aequales, entre otras, hicieron diferentes aportes para enriquecer las siguientes etapas del proceso. Uno de los puntos de coincidencia fue la necesidad de lograr que las propias emprendedoras sean capaces de fijar sus necesidades y sus acuerdos.

“Tenemos que apostar porque este poder que tienen a nivel individual para el desarrollo de sus emprendimientos se traduzca en un mayor poder para apoyar a sus comunidades, mejorar sus espacios públicos e incidir en la política local. Solo así lograrán ser protagonistas de su futuro y en el de sus comunidades”, sostuvo Carolina Trivelli, Miembro del Consejo Fiscal del Perú y ex Ministra de Desarrollo e Inclusión Social.

Por su parte, Sandra Alencastre, Directora de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Perú, recordó que Arca Continental Lindley, como parte del Sistema Coca-Cola, comparte el compromiso 5by20 para empoderar a cinco millones de mujeres al 2020. “Pero no se trata solo de un empoderamiento económico sino también social, porque creemos que la mujer es un actor de cambio en la sociedad”, aseguró.

Al igual que Carolina, Sandra confió en que Destapando mi Emprendimiento pueda fortalecerse como un colectivo de mujeres empoderadas y autónomas, replicable por otras organizaciones del sector privado, y también a nivel nacional de la mano del Ministerio de la Mujer.

La ex Ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Carolina Trivelli, fue la invitada de honor al intercambio de propuestas en torno al programa del Sistema Coca-Cola

Para Sandra, el énfasis en la siguiente etapa debe estar en lograr que las condiciones de igualdad de derechos y oportunidades derriben todo rastro de machismo. “Esto no solo pasa por un trabajo con las mujeres sino también con los hombres y las familias. ¿Cómo vamos a lograr en una nueva etapa que estas mujeres continúen siendo empoderadas? Solo será posible a partir del diálogo, la interiorización de nuevos roles y dinámicas familiares que se puedan trabajar con los hombres de la comunidad”, refirió.