“¡Yo puedo!, ¡Es fácil!, ¡Lo voy a hacer!”, es apenas un murmullo. “¡Yo puedo!, ¡Es fácil!, ¡Lo voy a hacer!”, se oye más fuerte. “¡Yo puedo!, ¡Es fácil!, ¡Lo voy a hacer!”, retumba en todo el salón. Más de 60 bodegueros han perdido los nervios iniciales y se han entregado a la convicción que sostiene a la Escuela de Desarrollo de Negocios: el progreso es una decisión.

En los 15 años que tiene al frente de la jefatura de la escuela, Víctor Guaylupo ha capacitado a más de 55 mil bodegueros de todo el país y ha visto cambios reales. El crecimiento de negocios, el empoderamiento de emprendedoras, el desarrollo de familias enteras, pero, sobre todo, la satisfacción de acompañar la mejora de un sector con mucho potencial.

Víctor Guaylupo durante las capacitaciones. 

La nueva temporada de capacitaciones ha empezado en la sede Rímac de Arca Continental Lindley, embotelladora de Coca-Cola en el Perú, y el salón principal de la escuela está abarrotado de bodegueros y bodegueras. Todos anotan los consejos para potenciar sus negocios: mejor atención, adecuada disposición de sus productos, ofertas de temporada. La mayoría son emprendedores que aún tienen algunos temores. Los cambios cuestan.

A través de diversas dinámicas, los bodegueros que asisten a los talleres de capacitación adquieren conocimientos para vender mejor sus productos.

Víctor comprende esos reparos, pero les recuerda que la mejor estrategia de todo negocio pequeño es imitar a los más grandes. Solo es cuestión de abrir los ojos y mirar al lado. “Arca Continental Lindley y Coca-Cola les ofrecen la posibilidad de capacitarse y crecer”, les dice. Convertirse en socios estratégicos de una de las compañías más influyentes y exitosas del mundo es posible. Basta con integrar el Club de la Bodega Elegida para hacer despegar sus tiendas.

“Imito, igualo, supero”, repite Víctor. Esas tres palabras son suficientes para encaminar a todo emprendedor. Ese es su principal consejo para todos los bodegueros que llegan hasta aquí. Los resultados, a la larga, son incuestionables. Los bodegueros que se atreven a transformar sus tiendas en Bodegas Elegidas Promocionales, Bodegas Elegidas y Bodegas Elegidas Platinum (en esos tres niveles) dan un salto de calidad.

“Aumentan hasta en un 15% sus ventas, tienen un 4% adicional de bonificación, sus bodegas son equipadas con góndolas, racks y letreros; cuentan con promociones y la asistencia de un asesor exclusivo”, apunta.

Las capacitaciones en la sede Rímac de Arca Continental Lindley tienen una duración de cuatro horas. Más de 60 bodegueros participan en cada sesión.

“Los programas de valor, diseñados para los bodegueros, están pensados para garantizar el soporte y el conocimiento adecuados. La principal preocupación de la Compañía es acompañarlos en su crecimiento”, afirma Víctor. Uno de sus mayores orgullos es que a lo largo de estos 15 años se hayan destinado 300 mil horas/hombre de capacitación a más de 55 mil bodegueros, en su mayoría madres de familia (70%).

“Se trata de mujeres que trabajan 16 horas aproximadamente en sus negocios, que son madres de familia, que son emprendedoras, que son superheroínas como les llamo, y nosotros estamos para eso: para ayudarlas, para mejorar sus ganancias, para mejorar sus conocimientos, para hacerlas más competitivas”, dice el Jefe de la Escuela de Desarrollo de Negocios, motivado aún más por las nuevas metas que se han trazado.

Si en los años anteriores el número de bodegueros capacitados rondaba los 4.000, al cierre del 2019 se quiere alcanzar una cifra récord. “Vamos a capacitar a diez mil socios bodegueros en cuatro meses. Es un reto espectacular. Yo estoy emocionado porque sí creo que se va a lograr”, dice, con la emoción de un aniversario más en el calendario. El próximo 10 de septiembre la Escuela de Desarrollo de Negocios cumplirá 15 años.


“Apostamos por los bodegueros, apostamos por ellos porque estamos seguro de que todavía hay mucho potencial y sobre todo hay muchas ganas de salir adelante para aportar al país", dice Víctor, antes de despedir a los bodegueros que han seguido atentos las actividades.

No tiene dudas de que más de uno se animará a formar parte del Club de la Bodega Elegida. "Solo deben cumplir dos requisitos: primero, tener el convencimiento de que pueden crecer y, segundo, mostrar mucha proactividad, deseos de salir adelante", explica. Todos los nuevos miembros entrarán a sorteo para la remodelación de sus tiendas. Los motivos sobran. El progreso es posible.