El poder de las mujeres no tiene límites. Miles de acciones lo demuestran día a día alrededor de todo el planeta. Desde una bodeguera que se convierte en mentora de otras trabajadoras de su comunidad, hasta una recicladora que logra convencer a sus compañeras de la necesidad de formar una asociación. Mujeres que dan la mano a sus pares y comparten deseos: vivir en un mundo más diverso e igualitario.

Esa bodeguera no es fruto de la imaginación. Se llama Carmen y forma parte del programa Destapando mi Emprendimiento que Coca-Cola Perú y su socio embotellador Arca Continental Lindley llevan a cabo en Pucusana. Ella no solo consiguió obtener un capital semilla para su negocio, sino que se comprometió a ser una agente de cambio en su distrito. La recicladora también es de carne y hueso: se trata de Sugei, quien ha logrado que otras compañeras en Arequipa se formalicen. Así como ella, más de 1.700 recicladoras han sido capacitadas, alentadas y asesoradas por Coca-Cola Perú con el apoyo de Ciudad Saludable.

La historia de ambas líderes es retratada por Sandra Alencastre, Directora de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Coca-Cola Perú, durante el encuentro “La mujer en la empresa: una mirada hacia el 2021”, organizado por el Centro de Altos Estudios de Negocios y Economía. Si bien el panel trataba sobre la equidad y la diversidad de género a nivel empresarial, Sandra quiso demostrar que esa búsqueda se da tanto puertas adentro como fuera.

“Las mujeres transforman”, dijo, convencida desde su propia experiencia. No en vano se convirtió en la primera Directora millenial con menos de 35 años en un puesto de alta dirección dentro de Coca-Cola a nivel regional. Le dieron una oportunidad y no la desaprovechó. Por eso cree que las historias de Carmen y Sugei son tan reveladoras: las mujeres, al margen de su origen y condición, necesitan de una oportunidad para demostrar de lo que son capaces.

Esa es la apuesta de Coca-Cola. Así como ha logrado que sean 75% de asociadas en Perú, ahora busca que la sociedad también aproveche todo el potencial de su diversidad.    “La Compañía Coca-Cola cree, vive, respira, promueve y motiva el rol y la energía transformadora de las mujeres”, aseguró durante su presentación ante más de 100 asistentes.

Los primeros resultados han sido alentadores. Al interior de la Compañía, se logró romper el techo de cristal que impedía que las mujeres estuvieran en altos cargos. “Tuvimos la primera Gerente General mujer en el Perú. Ahora Evangelina Suárez está asumiendo un rol de liderazgo más amplio: lidera tres países dentro de Coca-Cola en la región”, contó. Se trata de un logro fundamental, pero Coca-Cola apuesta por mucho más.

El compromiso global 5by20, que busca empoderar a cinco millones de mujeres al 2020 en todo el planeta, va en esa dirección. Carmen, Sugei, y otras mujeres como Deborah Ann, la carpintera que se unió a la campaña #ILoveYouHater de Sprite, y Marjorie, operaria de la planta de Tiabaya en Arequipa, son los rostros visibles de ese cambio que no tiene vuelta atrás. Cada una de ellas son el mejor ejemplo de que se puede construir una sociedad igualitaria.

La otra buena noticia es que cada vez son más. “Hoy ya hemos empoderado a más tres millones de mujeres a nivel mundial, y ya nos acercamos a la meta. En el Perú son más de 14.000 mujeres a través de diversos programas de reciclaje, empoderamiento de bodegueras y operarias”, anunció, sonriente, Sandra. El entusiasmo calza bien en una frase: “Tenemos un compromiso con la mujer peruana”.

El desafío, sin embargo, requiere redoblar compromisos: la realidad y sus cifras pueden parecer desalentadoras tanto en el ámbito empresarial como en la sociedad en general. Apenas un 33% de empleados en el sector privado son mujeres. La brecha salarial sigue siendo amplia: 31.6%, según el INEI. Sin embargo, la tendencia hacia un cambio inspira cada vez a más mujeres.

La equidad tiene recompensas. El PBI de la región podría aumentar hasta en un 34% si las mujeres participaran por igual de la economía formal, según estudios del Mckinsey Global Institute. Coca-Cola, a través de sus programas, ya ha empezado a experimentarlo. La asociación de recicladoras Sumaq Pacha, liderada por Sugei, ha hecho posible que la botella de San Luis este hecha  100% de plástico reciclado. “Si una botella tiene el potencial de impactar en tantas mujeres, imaginen todo lo que pueden hacer ustedes también”, instó al público Sandra.