Al pie del Misti, nadie es ajeno a los penetrantes rayos del sol. Ingrid Aparcana avanza como el resto de personas por el centro de Yanahuara, pero tiene en el rostro un gesto diferente. No es exactamente una sonrisa, sino más bien una mueca de optimismo que ni el abrumador sol arequipeño logra arrebatarle en la ferocidad del mediodía.

Madre de tres hijos, Ingrid dejó a sus espaldas una carrera universitaria trunca pero decidió seguir adelante. Así como ahora se abre camino entre las casas coloniales hechas con sillar, encontró en las ventas una opción para superarse. “Cuando quedé embarazada de mi primer hijo tuve que dejar los estudios; sin embargo, quería apoyar de algún modo a mi familia”, dice en la Ciudad Blanca.

Desde hace dos años forma parte del equipo de la Empresa Comercializadora de Bebidas (Ecobesa), del grupo Arca Continental Lindey, y distribuidora oficial del portafolio de      Coca-Cola en Arequipa. Entre los 120 gestores que conforman la fuerza de ventas, Ingrid ha demostrado ser una de las mejores gracias a su enorme compromiso y empatía con las bodegueras y clientes, a los que debe visitar cada día en una ruta que incluye 60 locales comerciales y restaurantes.

Desde las cuatro de la mañana Ingrid está de pie y su optimismo también, ya que su principal aliento son sus tres hijos: Mirko (11), Valentina (10) y Cataleya (4). “Tener que darles el sustento hace que cada día salga con todas las ganas para trabajar, que empiece mi ruta con mucha garra”, afirma al interior de una bodega.

El equipo de Ecobesa en Arequipa está conformado en un 54% por mujeres. Los resultados las respaldan. “Trato de ser muy puntillosa y detallista con lo que hago. Cada vez que visito una bodega o algún cliente trato de que todo esté ordenado, e intento asesorarlos correctamente para que puedan mejorar sus ganancias”, explica con voz pausada, mientras apunta un pedido en su dispositivo electrónico.

Desde que realizó los cursos de marketing y ventas en el Instituto San Ignacio de Loyola, con el respaldo de Coca-Cola Perú, Arca Continental Lindley y Ecobesa, ha logrado capacitarse lo suficiente para ejercer como una verdadera asesora comercial.

La labor de Ingrid como asesora comercial incluye la venta de los productos del portafolio Coca-Cola, pero también el acompañamiento de sus clientes. 


Producto de sus buenos resultados como gestora de ventas, consiguió ser incluida en el primer curso dictado durante el 2017 y recibió un diploma en la convención anual de Ecobesa. Ahora, por segundo año consecutivo, fue elegida para continuar esos estudios en un nivel intermedio. “De acuerdo al ranking, se eligió a 20 integrantes del equipo, de los cuales 12 nos graduamos”, cuenta orgullosa.

Las clases han impulsado el crecimiento de Ingrid como profesional, y que, de algún modo, cumpla con acabar la formación que dejó incompleta años atrás. “Al tener más gente capacitada ya salimos al mercado sabiendo qué debemos hacer y así alcanzamos mejores objetivos. Además, representamos a la empresa al momento de presentarnos ante los clientes”, explica.

La ruta continúa para Ingrid. Nunca olvida colocarse los guantes y los lentes protectores para ordenar botellas y colocar afiches dentro de las bodegas que visita. Carga al hombro una mochila en la que lleva todos sus implementos. Reconoce que, aunque parezca una simple mochila, es mucho más, es una gran responsabilidad. Pero cuando siente que las fuerzas y el optimismo decaen, piensa en todo lo avanzado.