Ángel, un niño huancavelicano de trece años, ha encontrado un hogar lejos de su hogar. Uno de los dos albergues de la Asociación Casa Ronald McDonald en Lima lo viene cobijando para que continúe con el tratamiento de una dolencia en su rodilla. Dejar Cuenca, su pueblo natal en los Andes de Huancavelica, solo fue posible de esta forma.

Así como él, más de 6.500 niños han podido recibir un hogar temporal en la capital en los últimos nueve años. Niños sin recursos con tratamientos oncológicos, cardiopatías u otras enfermedades. Nada de esto hubiera sido posible sin los albergues de la Casa Ronald McDonald y sus aliados estratégicos.

Dos de esos aliados han tenido un rol fundamental desde la fundación de la asociación en 2012. Coca-Cola Perú y McDonald's, como socios fundadores, han mantenido su compromiso de forma ininterrumpida, y por eso la Casa Ronald McDonald quiso darles un reconocimiento.

El pasado 26 de agosto fueron invitados Thiago Coelho, Vicepresidente de Coca-Cola Perú y Ecuador, y a Sandra Alencastre, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú y Ecuador, para develar una placa en el ingreso principal del albergue San Gabriel, en Surco, que acoge a trece niños y sus familias.

La ceremonia de reconocimiento sirvió también para que la Asociación Casa Ronald McDonald compartiera los logros alcanzados en sus nueve años de existencia.

Del mismo modo, José Carlos Andrade, CEO de McDonald's Perú, y Jamie Chirinos, Gerente de Supply Chain de McDonald's Perú, participaron de la ceremonia bajo todos los controles sanitarios y recibieron también una placa conmemorativa de manos de Jonathan Rossi, Director Ejecutivo de la Asociación Casa Ronald McDonald's del Perú.

“El trabajo que hacen acá en la casa Ronald McDonald es increíble. Dar seguridad y tranquilidad a las familias para que sus hijos puedan venir de las provincias más distantes del Perú a seguir sus tratamientos médicos es algo que nos llena de orgullo. Para nosotros esto es un reconocimiento de que somos parte de algo transformacional”, dijo Thiago.

En el caso de Coca-Cola, la entrega de bebidas y la cobertura anual de una de las habitaciones es el aporte más importante. “Como Compañía Coca-Cola buscamos generar un efecto positivo en las comunidades en donde estamos, y el apoyo que generamos, por ejemplo aquí en la casa Ronald McDonald, es una muestra de ello”, afirmó Sandra.

La continuidad de los dos albergues, con capacidad para 30 niños en total, es posible, en buena parte, por el financiamiento de los socios fundadores. Sin embargo, el sueño es llegar a más personas. “Quisiéramos tener muchas más casas, y por eso necesitamos el apoyo no solo de empresas sino de más ciudadanos”, explicó Jamie Chirinos.

Thiago Coelho, Vicepresidente de Coca-Cola Perú y Ecuador, fue el encargado de recibir la placa de reconocimiento entregada por la Asociación Casa Ronald McDonald. 

Una manera de hacerlo es a través del programa Adopta Una Familia. Por tan solo 33 soles al mes, más niños con tratamientos complejos en el Hospital Rebagliati y el Instituto de Salud del Niño de San Borja serán atendidos. “La misión de la Casa Ronald McDonald es ser un hogar lejos del hogar para muchas familias que vienen de tan lejos”, apuntó Jonathan.

En ese sentido, el reconocimiento a Coca-Cola Perú y McDonald's es en realidad una renovación de un compromiso común. “Hemos podido celebrar estos nueve años de trabajo en conjunto, en los que hemos impactado a más de 6.500 familias. Tenemos aún más energía para seguir trabajando durante muchos años más”, concluyó Jonathan.