Desde pequeño, su paladar, sus pies, sus oídos, sus ojos y su olfato aprendieron a sentir la chicha: Mauricio Mesones se enamoró de la chicha con los cinco sentidos. Antes de convertirse en unas de las voces más emblemáticas de la música tropical peruana, se nutrió de esa triple acepción de uno de los símbolos de la nueva peruanidad: la chicha que bajaba de los Andes con sabor a maíz morado, acordes melosos de guitarra y cultura popular.

Sus recuerdos más remotos tienen el aroma de una olla humeante de maíz morado, piña y canela. Los estribillos de una canción de Chacalón o Los Destellos en Radio Inca. Los primeros pasos de baile junto a su abuela Amelia.

Incluso los amores más profundos de su vida poseen ese inconfundible sabor. “Debo haber tenido unos diez o doce años cuando escuché por primera vez sobre la chicha, como género musical. En mi casa se escuchaba siempre mucha música. Y fue ahí que me quedé enamorado”, cuenta.

A poco de estrenar su primer disco como solista, Mauricio se ha tomado un tiempo para volver a su infancia. Separarse del grupo Bareto no ha sido fácil, pero la realización de siete canciones inéditas que formarán parte de “Viaje tropical”, su nuevo álbum, y un sorbo de la nueva Frugos del Valle sabor Chicha Morada lo han hecho recordar sus inicios y tomar impulso.

“Tengo que confesar que yo soy un chichalover. Me gusta tanto la chicha que mi color favorito es el morado. Me encanta la cultura chicha. Tomo chicha todo el día. Y ahora canto también chicha”, dice, juguetón, con el mismo histrionismo que aflora en los escenarios, luego de participar en la presentación de la nueva Frugos del Valle sabor Chicha Morada.

Mauricio decidió sumarse a la invitación del Sistema Coca-Cola, formado por Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley, sin pensarlo dos veces. La chicha corre por sus venas. Y en su caso no se trata de tan solo un simbolismo. “Yo crecí escuchando mucho folklore latinoamericano y mucha chicha. Y me gusta porque me hace bailar”, dice, mientras piensa cómo cerrar su frase: “Para mí la chicha es elegante”.

El cantante Mauricio Mesones participó del lanzamiento de la nueva Frugos del Valle sabor Chicha Morada por invitación de Coca-Cola Perú.

Pero en su caso, la chicha no es solo una bebida refrescante o una canción entrañable. Es una forma de ser peruano. “La chicha es parte de nuestra cultura, tiene todo un sentir. Tiene un color diferente, un sentir diferente. un sabor diferente”, dice.

Ese sabor es el que ha podido disfrutar en la nueva Frugos del Valle sabor Chicha Morada. “Es interesante que haya podido salir un producto que nos ahorra tiempo, con un buen sabor y lo más importante: no tiene preservantes. Me parece importante”, asegura.

Para Mauricio, la practicidad del nuevo producto del portafolio de Coca-Cola resulta esencial para su ritmo de vida. “Viene listo para tomar y con el sabor que a mí tanto me gusta. Ahora puedo dedicarle todo ese tiempo que gastaba en preparar mi chicha en casa en componer nuevas canciones”, dice, ahora que acaba de presentarse en el Gran Teatro Nacional.

A sus 40 años, Mauricio, el chichalover que se crió en el jirón Chota, entre viejas casonas del Centro de Lima, cree que el mejor homenaje que se le puede hacer a la música tropical peruana no es solo con covers de canciones emblemáticas, sino creando nuevos temas. “Ese es un real homenaje”, dice. Por eso el estreno de su disco se convertirá en toda una celebración. Y el brindis, por supuesto, será con chicha morada.