Para cerrar el 2020, Coca-Cola Perú se alió con el diseñador peruano Genaro Rivas para que sus regalos corporativos contribuyan a la reactivación económica de mujeres emprendedoras y promuevan el reciclaje de botellas de plástico.

El esfuerzo por impactar positivamente en la sociedad se debe traducir en cada una de las acciones de una compañía: desde cómo diseña sus empaques, hasta cómo decide celebrar con sus aliados y colaboradores las fiestas de fin de año. Y eso es lo que hizo Coca-Cola Perú en el 2020, cuando decidió que sus regalos corporativos tuvieran un impacto económico, ambiental y social positivo.

Como explica Gianina Jiménez, Gerente de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Coca-Cola Perú, “en las épocas de fiestas, decidimos trabajar con diseñadores y mujeres emprendedoras que también se esfuerzan por construir un mundo más sostenible”.

Por ello, la Compañía optó por colaborar con el diseñador peruano Genaro Rivas, responsable de diseñar el polo de Inca Kola elaborado con plástico de botellas recicladas a fines del 2019, para desarrollar 200 bolsos con material reciclado. 

Genaro se ha convertido en un referente del concepto de moda sostenible, dado que utiliza insumos que tienen como materia prima botellas de plástico reciclado y trabaja con grupos de mujeres artesanas de San Juan de Lurigancho, La Victoria y El Agustino, contribuyendo así a su reactivación económica.

El diseñador peruano Genaro Rivas diseñó en 2019 el polo de Inca Kola elaborado con botellas plásticas recicladas. 

“El concepto de moda sostenible consiste en no solo elaborar productos que tengan un diseño bonito, sino que tengan un propósito. En ese sentido, es importante el apoyo de empresas como Coca-Cola que ya tienen una visión sostenible y que apuestan por iniciativas que no solo generan puestos de trabajo, sino que transmiten capacidades para que las mujeres puedan lanzar sus propios negocios en el futuro, como hace la ONG Moda con Propósito”, comenta Genaro.

En la producción de los presentes de Coca-Cola Perú se ha utilizado el equivalente a 3.000 botellas de plástico recicladas y generado ingresos por encima del promedio del mercado para más de una decena de mujeres artesanas.

Los regalos corporativos de Coca-Cola fueron elaborados por mujeres artesanas de San Juan de Lurigancho, La Victoria y El Agustino.

“Queremos visibilizar cómo, a partir de acciones como esta, las empresas podemos generar un gran impacto positivo, en lo social, ambiental y económico, contribuyendo a la reactivación del negocio de mujeres emprendedoras y al mismo tiempo mostrar gratitud con estos regalos a nuestros aliados, colaboradores y a quienes nos acompañaron en un año tan retador como lo fue el 2020”, señala Gianina.

Y durante el 2021 desde Coca-Cola Perú nos comprometemos a que cada una de nuestras decisiones signifique un paso más hacia Un Mundo Sin Residuos y siga teniendo un efecto multiplicador para la reactivación de nuestra cadena de valor.

La elaboración del bolso contribuyó a la reactivación económica de mujeres artesanas que colaboran con Genaro Rivas.