Una cerca inutilizada, unas cuantas botellas de plástico vacías y un poco de ingenio son suficientes para alimentar a los más vulnerables del Perú. En Santiago de Surco lo han puesto en práctica. Mediante un biohuerto vertical la municipalidad de este distrito limeño ha logrado utilizar 7.560 botellas como macetas y producir hortalizas para más de 2.300 vecinos.

En el Parque del Aire, 250 metros de muro perimétrico han empezado a ser acondicionados con este sencillo mecanismo desde mayo del 2020. Las botellas, en lugar de convertirse en desecho, son reaprovechadas como mini invernaderos que permiten sembrar y cosechar hortalizas.

Las botellas utilizadas en el biohuerto vertical provienen de la planta de segregado de Surco, que procesa los residuos aprovechables del distrito.
 

“El biohuerto vertical aprovecha espacios verticales como muros, cercas y paredes que generalmente no tienen un mayor uso o que pasan desapercibidos”, explica Chris Henderson Cortez, Ingeniero Ambiental y Coordinador de Proyectos Ambientales de la Municipalidad de Santiago de Surco.

Un proceso en cinco pasos

El proceso empieza en la planta de segregado, instalada en el Parque Voces por el Clima, colindante con el Parque del Aire. “Nuestro personal se encarga de elegir botellas de litro y medio, que han sido recolectadas en los domicilios de los vecinos. Una vez segregadas pasan a una etapa de desinfección”, explica el experto.

Luego del segregado y desinfección, el tercer paso es el acondicionamiento de los recipientes. Los trabajadores de Subgerencia de Limpieza, Parques y Jardines se encargan de perforar, cortar y ensamblar cada una de las botellas hasta convertirlas en un biohuerto colgante. “Cuando ya están listas, las instalamos en la cerca, las llenamos de un sustrato y sembramos los almácigos. Por último, viene el proceso de mantenimiento, riego y observación”, afirma Cortez.

Los diez jardineros que integran el proyecto son los responsables del crecimiento de cada hortaliza. “Mi trabajo consiste en sembrar y regar todos los días el biohuerto hecho con botellas. Sembramos rabanitos, zanahorias, lechugas, betarragas, coles, perejil, menta, tomillo, hierbabuena. Así también salvamos el medio ambiente y evitamos la contaminación”, cuenta Patricia Olivares, una de las jardineras.

Un total de 150 kilos de hortalizas son producidas en el biohuerto vertical cada semana. Estos alimentos benefician a 24 comedores populares de Surco.

La elección de las botellas no es fortuita ni antojadiza. “Por la característica del plástico PET, las botellas actúan como mini invernaderos que generan un microclima capaz de liberar al cultivo de las temperaturas bajas y de las plagas. Eso permite que la planta crezca mucho más rápido y mucho más saludable”; explica el ingeniero Cortez.

Si el proyecto empezó teniendo 3.200 botellas ahora cuenta con 7.560, alineadas en columnas sobre el cerco perimétrico del Parque del Aire. Y en casi diez meses, los resultados son alentadores: “Cada semana se produce un aproximado de 150 kilos de hortalizas que se distribuyen en 24 comedores del distrito para beneficiar a más de 2.300 personas en situación de vulnerabilidad”, asegura el encargado.

La ensalada de lechuga con rabanito y zanahoria que come un vecino en alguno de los comedores populares del distrito surgió del esfuerzo de otro vecino comprometido con el reciclaje. “Todo esto se ha logrado gracias a los vecinos. Con ellos hemos logrado unir la reutilización de residuos, la inclusión social y la educación ambiental”, dice Cortez.

Las próximas metas trazadas por la Municipalidad de Surco son completar el biohuerto a lo largo de los 553 metros lineales del perímetro del Parque del Aire. Además, se contempla la posibilidad de que los vecinos puedan entregar sus botellas segregadas y recibir a cambio los recipientes ya acondicionados, más el sustrato y los almácigos.

El ingeniero ambiental Chris Henderson Cortez, Coordinador de Proyectos Ambientales de la Municipalidad de Surco, es el principal responsable del biohuerto vertical 

Tú también puedes construir un biohuerto vertical en tu casa y así contribuir al compromiso Un Mundo sin Residuos de Coca-Cola para recolectar y reciclar al 2030 el 100% de los empaques de la Compañía.