“Una canción puede inspirar un cambio tanto personal como colectivo” aseguró Amadou Bagayoko el año pasado poco antes de subirse junto a su esposa Mariam Doumbia al escenario en Santiago de Chile, durante su gira por América latina, para presentar su último disco “La Confusión”.

Y la historia de Amadou & Mariam se ajusta muy bien a esa idea. Es que el dúo de origen maliense conoce al dedillo el poder transformador de una canción. Fue la música la que les permitió a ambos, primero por separado y luego ya como pareja en la vida y dúo en la escena musical, hacerse un lugar en el mundo cuando estaba todo dado para que la adversidad se adueñara de ellos.

Tanto Amadou como Mariam son ciegos, nacieron en uno de los países más pobres del mundo que además se encuentra sumido en una cruenta guerra civil desde hace décadas y que ya provocó el desplazamiento forzoso de cientos de miles de personas.

A pesar de ello, Amadou y Mariam encontraron en la música la forma de conectarse con la belleza que hay en el mundo, incluso en estos complejos escenarios. Y fue la música la que los llevó a transformar su realidad.

De grabar sus primeras canciones en cassettes de manera más o menos casera, esta pareja, hoy ya de abuelos, comenzó a hacerse conocida en la década del ’80 primero en Mali, en la vecina Costa de Marfil casi de inmediato y en el resto de África después. Decididos a seguir creciendo, en 1999 viajaron a Francia donde grabaron su segundo disco, Sou Ni Tile, que fue un gran éxito en ese país y les abrió las puertas de Europa.

De allí en más todo se aceleró. Manu Chao produjo su disco Dimanche à Bamako y comenzaron a codearse con reconocidos músicos de la escena internacional como David Gilmour y Damon Albarn quien les produjo el disco Welcome to Mali (2008) que les valió varias nominaciones a los premios Emmy. En 2006 participaron además de la grabación de Celebrate the Day, el himno oficial de la Copa Mundial de Fútbol 2006 junto a Herbert Grönemeyer, que los puso de manera directa bajo la mirada de miles de millones personas alrededor del mundo.

Hoy vuelven a estar en el foco de atención de la mano de “Sabali” (Paciencia) la canción que escribieron hace más de 10 años y que ahora adquirió un nuevo significado frente a los desafíos que impuso la pandemia de coronavirus Covid-19.

Coca-Cola eligió Sabali para Juntos se siente mejor, su primera campaña global desde la irrupción del coronavirus, porque es la paciencia la que nos permite en tiempos de aflicción disipar, aunque sea por unos momentos, los nubarrones que parecen cubrirlo todo y reencontrarnos así con la belleza que nos rodea. Es la paciencia en tiempos de confinamiento la que nos permite valorar las pequeñas cosas de la vida, redescubrirnos y apreciar lo que siempre estuvo allí, como pasar tiempo con nuestra gente, cocinar y comer juntos.

Porque el disfrute, aún en los momentos más complejos, es el mayor de los tesoros que podemos tener. Y porque si tomamos la historia de Amadou y Mariam como inspiración sabremos que, con paciencia, esto también pasará.