Un año y medio después del inicio de la pandemia, las bodegas peruanas han sabido hacerle frente a los desafíos derivados del distanciamiento social. Andrés Choy, Presidente de la Asociación de Bodegueros del Perú, está convencido de que el sector bodeguero, pese a las dificultades, está convirtiendo la crisis en una oportunidad.

A propósito del lanzamiento del Centro de Investigación Bodeguero (CIB), Choy considera que existen cinco retos en curso que los bodegueros y las bodegueras vienen enfrentando con resultados positivos. De la mano del gremio bodeguero y de empresas como Coca-Cola Perú la reactivación económica de miles de pequeños negocios es ya una realidad:

1. Diversificación de la oferta. "Las bodegas han tenido que incrementar su oferta, tanto en productos envasados, como en productos frescos, y también servicios", dice Choy. A los clásicos abarrotes, bebidas y golosinas, se ha sumado la venta de vegetales y carnes. Pero también la atención para el pago de servicios domésticos y algunas transacciones bancarias.

2. Consolidación del delivery. " Si antes de la pandemia era un servicio que ya estaba establecido por las bodegas, en la actualidad el delivery se ha incrementado y se ha mejorado", asegura Choy. La entrega a domicilio se impuso como una práctica habitual para garantizar la seguridad de los clientes y acercar las bodegas ante las restricciones sanitarias.

3. Nuevos canales de comunicación. "El uso del servicio de WhatsApp se ha extendido. En el caso de Lima y Callao se ha incrementado en un 50%", afirma el presidente de la Agremiación de Bodegueros del Perú. Este crecimiento ha generado que ahora el 24% del total de bodegueros de la capital y el primer puerto se apoyen en esta aplicación para tener un registro de sus clientes y hacerle llegar sus promociones.

4. Uso de más herramientas tecnológicas. "Cada vez más bodegueros están haciendo uso de aplicativos, como el caso de Wabi, y esperamos que se vaya incrementando con el tiempo", dice Choy. Por ahora, el 17% de bodegueros de Lima y Callao emplea apps para vender y despachar productos. Una de las principales limitaciones es el adecuado equipamiento de las bodegas. La digitalización sigue siendo un reto.

5. Menor empleo de dinero físico. "Entre el 15 y el 20% de los bodegueros de Lima y Callao ya utilizan billeteras móviles para que sus clientes paguen sus productos y servicios", cuenta Choy. El uso de medios de pago electrónicos como alternativa para reducir el contacto físico, es una tendencia en alza entre las bodegas. Los propios clientes están incentivando esta práctica.

Y en todas estas transformaciones, los emprendedores del canal tradicional pueden contar con el acompañamiento del Sistema Coca-Cola, formado por Coca-Cola Perú y su socio embotellador Arca Continental Lindley.

El compromiso de la Compañía con el desarrollo y reactivación del sector bodeguero se refleja en su impulso a programas como Mi Bodega Abierta, Bodegas Sin Residuos y Mi Barrio Lindo que apuntan a capacitar a estos pequeños negocios en finanzas, bioseguridad, sostenibilidad y convertirlos en agentes de cambio para promover el reciclaje. Conoce más de estas iniciativas aquí.