Hacer negocios y tener un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente no son propósitos opuestos. Esa es la premisa de un grupo de novedosas empresas, nacidas como emprendimientos socioambientales, que comparten el sueño de un mundo mejor. La reciente edición de los “Ecobrands Talks Latinoamérica: Nuestra oportunidad de alzar el vuelo” reunió a seis de estas iniciativas para inspirar a nuevos emprendedores.

Experiencias peruanas como las de PachApp con el reciclaje de residuos, Höség con la venta de casacas bajo el modelo de “Compra Uno, Dona uno” y X Runner con la instalación de baños secos portátiles compartieron espacio con otros emprendimientos de la región: Instacrops - Internet of plants (Chile), Xinca Eco Shoe (Argentina) y Probionics (México) completaron la nómina de Empresas B decididas a dejar huella.

¿Qué tienen en común una aplicación chilena para optimizar los cultivos agrícolas, una marca argentina de zapatos con suelas hechas con neumáticos usados o una empresa mexicana de prótesis biónicas a bajo costo? El evento, organizado por Ecobrands Perú el pasado 2 de octubre, permitió conocer que detrás de estos seis emprendimientos hay un denominador común: generar ingresos a partir de la mejora del planeta.

“Está muy bien generar una idea de negocio para ganar dinero. Es algo con lo que no nos deberíamos sentir de ninguna manera avergonzados. Pero si además de eso podemos contribuir a la mejora social y a la mejora ambiental de nuestras sociedades latinoamericanas, es muchísimo mejor. Esa es la manera de ser agentes de cambio”, explicó Keny Manrique Wollmer, CEO y Fundador de Ecobrands Perú.

PachApp es un buen ejemplo de esta nueva ola de emprendimientos socioambientales. A través de una aplicación móvil une a empresas y recicladores para mejorar el manejo de los residuos. Bastan apenas unos clicks para lograr que la cadena del reciclaje se fortalezca y el trabajo del reciclador se formalice. Como en los otros casos, tecnología y sostenibilidad se fusionan para generar soluciones a favor de las personas y el medio ambiente.

Pero lo más valioso de la experiencia de PachApp es la alianza con empresas que comparten los mismos propósitos. “Empezamos a trabajar con empresas locales, pero nos dimos cuenta de que las empresas corporativas podían dar un mayor impulso. Fue así que nos contactamos con Coca-Cola y nos dimos cuenta de que teníamos cosas en común. Ellos buscan Un Mundo Sin Residuos, para reciclar al 2030 el 100% de sus botellas, y saben que no lo pueden hacer solos”, contó Samuel Sotomayor, Cofundador de PachApp.

Esta alianza entre PachApp y Coca-Cola Perú permitió sumar los esfuerzos de ambas empresas para un nuevo proyecto: la creación del programa piloto #BodegaSinResiduos. Durante el verano del 2020, seis bodegas en Ica se convirtieron en puntos de reciclaje abiertos a la comunidad. “Hemos incrementado hasta en un 50% los ingresos de un reciclador. Y ahora queremos replicar esa experiencia en Lima”, adelantó Samuel.

El momento de emprender

Pese a la incertidumbre de los nuevos tiempos, los seis innovadores presentes en los “Ecobrands Talks Latinoamérica” también coincidieron en otro punto: las crisis deben ser vistas como oportunidades. “Hoy, en medio de la pandemia, es el mejor momento de la historia para emprender. Cualquier tipo de negocio. Es el mejor momento para impulsarlo”, aseguró Mario Bustamante, CEO de Instacrops - Internet of plants.

Según este innovador chileno, los fondos de inversión están apuntando a los nuevos emprendimientos de la región. En los seis primeros meses del año, solo en la industria agrícola, 9 billones de dólares han sido invertidos en startups ligadas al mundo agrícola. “Latinoamérica es el nuevo Silicon Valley. Yo les digo que se atrevan, que emprendan porque es el mejor momento de la historia”, exhortó a otros emprendedores.

Ver el problema como una oportunidad es también el mensaje del argentino Alejandro Malgor, Cofundador de Xinca Eco Shoes. “En lugar de ver algo malo, algo que todo el mundo quiere esconder, nosotros vimos en la basura una oportunidad. Y empezamos a pensar cómo podíamos transformar todo esto en materia prima para desarrollar un producto”, contó. El resultado: suelas de zapatos hechas con llantas desechadas.

Un aprendizaje similar es el que han logrado los hermanos Sznac al crear la marca Höség. No solo se posicionaron en el mercado con casacas de calidad, sino que lograron dar abrigo a 17.000 niños en zonas altoandinas del Perú, reciclar 95.000 botellas de plástico y sembrar 12.000 mil árboles. “Somos marcas que tienen el propósito de cambiar el mundo, mejorando la vida de alguien a través de productos de calidad”, explicó Juanca Sznac.

En todos los casos, los seis emprendimientos apuestan por la economía circular y el consumo responsable. Para Keny Manrique Wollmer, CEO de Ecobrands Perú, son el reflejo de tiempos esperanzadores: “Se trata de emprendedores socioambientales que han marcado la pauta en sus respectivos países y tienen la intención de inspirar a las nuevas generaciones de emprendedores latinoamericanos”. El cambio está en marcha.