Ellos son Leyla, Juan, Erick y Junior, recicladores de Chincha, una provincia ubicada en la calurosa región de Ica, a escasas horas de Lima. Hace solo tres años salían cada mañana a buscar materiales para vender como reciclaje entre los residuos hogareños y en el enorme basural de Chincha. No sabían de horarios ni de uniformes. Tampoco que su actividad cotidiana encerraba un alto riesgo para su salud, y que por ello era necesario estar vacunados. Y hasta desconocían lo más importante: que su trabajo tenía un impacto positivo en el medio ambiente.

Formalizarse como recicladores les cambió su vida y la de sus familias. A partir de una campaña de formalización liderada por la Municipalidad Provincial de Chincha, la gestión de la ONG Ciudad Saludable y el apoyo de Coca-Cola de Perú, estos recicladores pudieron organizarse y formar lo que es hoy la Asociación Chincha Reciclando por un Mundo Nuevo.

“Antes nosotros salíamos sin guantes, sin movilidad y trabajábamos a pleno sol, era bien cansador, pero qué podíamos hacer, era nuestro trabajo”, recuerda Leyla Cárdenas, Presidenta de la Asociación Chincha Reciclando por un Mundo Nuevo.

Leyla Cárdenas, fundadora y actual Presidenta segrega los desechos en el Centro de Acopio de la Municipalidad de Chincha.

A partir de la formalización, esta asociación pudo acceder a dos vehículos motorizados y a un centro de acopio, donde además de guardar lo recogido pueden separar  cómodamente el material, pesarlo y transportarlo para su venta.

“El apoyo de Ciudad Saludable y Coca-Cola ha sido fundamental. Hoy contamos con uniformes y guantes, la gente nos reconoce como trabajadores de la Municipalidad y nos entrega sus residuos con amabilidad”, explica Leyla, antes de señalar que lo más importante para ellos han sido las capacitaciones.

“Nos han enseñado los procedimientos para no contaminarnos y las vacunas que necesitamos. Además, ahora sabemos lo importante que es nuestro trabajo para el cuidado del medio ambiente. Cuando la gente nos pregunta sobre los procesos de reciclaje, sabemos cómo contestarles, y todo esto ha sido gracias a la capacitación recibida”, señala Leyla. “La gente se sorprende de que sepamos tanto sobre reciclaje y valoran nuestro trabajo”, cuenta animada. 

Formalizar el reciclaje es una herramienta de progreso, orgullo y aprendizaje para la sociedad

A pocos kilómetros del mencionado centro de acopio se ubica el centro de operaciones de otra organización, la Asociación de Recicladores Emprendedores de Chincha. Juan Carlos Abregu, Presidente de la entidad, explica que hoy los recicladores formales de Chincha, además de recolectar selectivamente en los domicilios, también cuentan con el apoyo de diversas empresas que les entregan voluntariamente su material reciclado.

“Los vecinos de Chincha han sido capacitados y ahora ellos voluntariamente nos entregan las bolsas con sus residuos, ya separados por plástico PET, cartón o vidrio”, explica Juan Carlos.

“Una vez que nos entregan sus residuos, nosotros le damos otra bolsa, y así semanalmente pasamos por sus hogares”, comenta.

Gracias a la formalización, esta asociación cuenta con un centro de acopio moderno -construido con el apoyo de Ciudad Saludable y Coca-Cola-, que es propiedad de los socios, así como dos motocarros que facilitan su ruta de trabajo.

Juan Carlos Abregu muestra una de las bolsas verdes que la Municipalidad Provincial de Chincha brinda a los vecinos para recolectar material reciclable.

“Desde que hemos sido formalizados ha mejorado mucho nuestra autoestima, nos sentimos orgullosos de ser recicladores. Además, la recolección ha aumentado en un 100%. Ahora la gente nos entrega el material reciclable. Eso nos ayuda a los cinco socios para cubrir los gastos diarios que tenemos en la familia”, sostiene.

En Perú, el trabajo del reciclador urbano ha sido reconocido a partir de la Ley que regula la Actividad de los Recicladores, promulgada en octubre de 2009. En la norma se señala que los gobiernos regionales y locales deben promover la formalización y la asociación de los recicladores.

Coca-Cola trabaja de manera activa desde hace más de diez años con los recicladores peruanos a través del apoyo a asociaciones civiles como Ciudad Saludable.