Los envases son una parte importante de nuestra vida moderna. Son esenciales para contener y conservar nuestros alimentos y bebidas con seguridad y comodidad. Sin embargo, el mundo se enfrenta al problema de los residuos de envases.

De hecho, se calcula que cada minuto se compran alrededor del mundo 1 millón de botellas de plástico y muchas de ellas permanecen como basura a nuestro alrededor: cada minuto se descarta aproximadamente 1 camión de residuos de plástico en nuestros océanos.

Como empresa líder mundial de bebidas, reconocemos nuestra parte de responsabilidad en la solución de este problema. También creemos que cada envase tiene valor y que puede tener una segunda o una tercera vida, más allá de su uso inicial. Cada envase debe recolectarse y reciclarse, ya sea para dar vida un nuevo envase o como materia prima útil en infinidad de aplicaciones.

A principios de 2018, durante el Foro Económico Mundial en Davos, el CEO de la Compañía Coca-Cola, James Quincey, anunció nuestra visión global de Un Mundo sin Residuos.La iniciativa comprende un plan holístico que encarna nuestro enfoque aplicado a todo el ciclo de vida del envase: desde cómo se diseñan y fabrican las botellas y latas, hasta cómo se reciclan y se reutilizan. Una acción tangible hacia un modelo de economía circular.

Pero, ¿cómo estamos haciendo posible nuestra visión de Un Mundo sin Residuos? A través acciones que invierten en nuestros envases y en nuestro planeta. Nos centramos en tres pilares fundamentales: el diseño, la recolección y las alianzas.

Diseño: a nivel global, estamos diseñando empaques para que en 2025 sean 100% reciclables y cuya proporción de contenido reciclado aumente hasta el 50% para 2030. En otras palabras, ninguna de nuestras botellas tendrá una sola vida. Estarán diseñados para tener múltiples vidas y ser utilizados una y otra vez.

En el caso de Perú, ya los empaques son 100% reciclables y las botellas de agua San Luis están hechas en su totalidad con plástico reciclado.

Recolección: estamos liderando la industria comprometiéndonos a recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los empaques que comercializamos para 2030. No importa de dónde provenga ese empaque. Queremos que cada botella tenga más de una vida. Por lo tanto, tenemos que recuperarlo trabajando con los gobiernos para mejorar la infraestructura de recolección, inspirando y capacitando a las personas para que coloquen los empaques en el contenedor correcto y asegurarnos de que sea reciclado. Porque sabemos que cada uno de esos empaques tiene valor.

Asociaciones: Un Mundo sin Residuos es posible. Somos una gran marca global, por lo que queremos usar nuestra influencia para inspirar a las personas y ayudarlas a entender qué, cómo y dónde reciclar. Pero no podemos hacerlo solos. Es por eso que nos asociamos con gobiernos, expertos, ONG, grupos de expertos y comunidades locales para hacer que el reciclaje sea más accesible y relevante para todos.


Estamos trabajando con socios en proyectos de limpieza de playas y ríos y con proveedores de tecnología para mejorar el proceso de reciclaje. Un ejemplo de este último es, por ejemplo, Zero Waste Cities, nuestro programa piloto que se puso a prueba por primera vez en Grecia.

En Perú, en tanto, trabajamos junto al Instituto VIDA en diversas acciones de limpieza de costas y riberas a lo largo del año. Link a la nota tropicalizada: Zero Waste Cities, por una mejor calidad de vida urbana