El futuro del planeta depende del agua, y Coca-Cola ha asumido desde hace más de una década un compromiso para cuidarla a partir de tres ejes: reducir su uso, reutilizar sus efluentes y reponer a la naturaleza la totalidad de lo utilizado en sus bebidas.

La campaña Volvamos al origen, recientemente lanzada por Coca-Cola, resalta la búsqueda de soluciones colectivas para garantizar el agua para millones de personas. En el caso del Perú, junto a su socio embotellador Arca Continental Lindley, la Compañía se ha convertido en un ejemplo de compromiso con el agua. En cada uno de los tres ejes los resultados son alentadores y las acciones constantes:

REDUCIR. La innovación tecnológica ha permitido disminuir el volumen del agua en los procesos productivos. En la última década se ha logrado optimizar en un 20% el uso de agua por litro de bebida producida.

REUTILIZAR. El uso responsable del agua en cada etapa del proceso se ve reflejado también en el tratamiento de agua residuales, que se utilizan para limpiar las instalaciones o regar los jardines de las siete plantas a nivel nacional.

REPONER. La meta trazada para 2020, de regresar a la naturaleza el 100% del agua utilizada en las bebidas fue alcanzada y superada 5 años antes. Coca-Cola es la primera compañía del ranking Fortune en reponer el total del agua que emplea a nivel global.

En total, son cuatro las acciones —derivadas de estos tres ejes— que Coca-Cola Perú junto a Arca Continental Lindley desarrollan para neutralizar su huella hídrica:

1. Mejores instalaciones para reducir y reutilizar el agua. El Sistema Coca-Cola en Perú fue pionero en implementar las exigencias del Consejo de Construcción Verde de Estados Unidos para la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Medioambiental por sus siglas en inglés) en sus instalaciones industriales: tanto su nueva planta de Pucusana en Lima, como la de Trujillo, han sido creadas bajo estos rigurosos estándares.

Solo en el caso de Pucusana, que aporta el 55% del volumen total de producción del país, cada envase se produce con un 20% de mejora en el uso eficiente del agua, y un 50% de los flujos residuales son reaprovechados en otras labores.


2. La conservación de bosques en la Reserva de Biosfera de Oxapampa. Desde 2014, en alianza con la Fundación Avina y el Instituto del Bien Común, Coca-Cola Perú lanzó el programa de Gestión participativa para la conservación, recupero y manejo de las zonas de interés hídrico en la Biosfera de Oxapampa. Más de 2.000 agricultores capacitados han mejorado sus prácticas, evitando la deforestación.

A través de 42 Acuerdos Recíprocos por el Agua, firmados con propietarios de predios, se ha garantizado la preservación de 1.283 hectáreas de bosque húmedo, esencial para la formación de los primeros puntos de agua de las cuencas ribereñas.


3. La recuperación de la cuenca alta del Río Chilca. La iniciativa, que cuenta con la participación y respaldo de The Nature Conservancy y Water Resources Group 2030,

busca rescatar la cuenca del río Chilca, la cuarta en importancia para Lima Metropolitana, para beneficiar no solo al distrito de Pucusana sino también a las provincias de Cañete y Huarochirí.

Los 600 habitantes de Calahuaya, en el distrito de Mariatana en Huarochirí, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, podrán tener acceso al agua y mejorar sus cultivos en un contexto de cambio climático.

La aplicación de infraestructura verde ya ha empezado. La meta es restaurar 100 hectáreas de pastizales naturales y tres bofedales, implementar 30 hectáreas de zanjas de infiltración, construir cinco microreservorios con una capacidad de 1.300 metros cúbicos para almacenar agua de lluvia y así generar hasta 20.000 metros cúbicos de agua al año. De esta forma, la escasez de lluvia no afectará el caudal del río Chilca.

4. Vigilancia ciudadana para la calidad del agua en Pucusana. El proyecto Agua Segura para Todos, impulsado por Arca Continental Lindley, tiene el objetivo de acompañar a los vecinos de Pucusana en la mejora de los hábitos de almacenamiento y uso de agua. Más de 300 familias del Asentamiento Humano Lomas de Marchán lograron reducir las enfermedades diarreicas agudas, a partir de jornadas informativas y de la acción de 16 vigías de calidad de agua capacitados para monitorear a su comunidad.

La población ha mejorado sus prácticas diarias: evaluar la calidad de agua que adquiere a través de camiones cisternas, mantener sus contenedores en buen estado y tratar el agua con cloro antes de ser consumida. El siguiente paso será replicar esta estrategia en otros nueve asentamientos humanos de Pucusana.

Estas cuatro acciones del Sistema Coca-Cola en el Perú forman parte de los cientos de iniciativas que tiene la Compañía en más de 200 países para mejorar el acceso al agua. Hasta el momento, estas acciones han transformado la vida de 783.000 personas alrededor del mundo.