El 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua con el fin de concientizar sobre su escasez en el planeta. Coca-Cola tiene un compromiso mundial para mejorar esta realidad y desarrolla distintos proyectos que buscan fomentar la recuperación y conservación de este preciado recurso. Una de las iniciativas más importantes se encuentra en la Reserva de Biosfera de Oxapampa.


“El agua es vida” es una frase que se ha vuelto un cliché, pero que carga con mucho sentido. Este recurso tiene un rol crucial en la reducción de la pobreza, en la seguridad alimentaria y energética, en la salud humana y, por supuesto, en el medioambiente. El gran problema en la actualidad es que se ha convertido en un recurso escaso. Según la ONU aproximadamente dos tercios de la población mundial tiene dificultades de acceso de agua al menos durante un mes al año. Más de 700 niños menores de cinco años mueren todos los días de diarrea debido a que ingieren agua insalubre o padecen un saneamiento deficiente. Para 2030, 700 millones de personas en el mundo podrían verse forzadas a desplazarse por la escasez de agua. Ante esta realidad, hay que reaccionar. Coca-Cola, como Compañía Integral de Bebidas, asumió el desafío y se propuso contribuir para que día a día el cuidado, acceso y calidad de agua sean mejores.

Conservar, recuperar, sensibilizar

Desde hace unos años la Compañía ha reforzado su compromiso con el cuidado de este recurso. En Perú, una de sus grandes iniciativas es el programa de reposición hídrica en la Reserva de Biosfera Oxapampa. Desde 2014, en alianza con la ONG Avina y el Instituto del Bien Común (IBC), Coca-Cola Perú

Para lograrlo el proyecto cuenta con tres pilares. Por un lado, promueve acuerdos de conservación y reforestación con la población y autoridades, y se ha logrado conservar 1000 hectáreas de terreno. Esto se consigue a través de incentivos a los agricultores, a quienes se les entrega semillas y plantones, y a los ganaderos se les construyen bebederos y cercos para controlar la alimentación del ganado vacuno, y así mismo evitar la contaminación de las fuentes de agua.


Un segundo pilar es la recuperación. Por medio de la fertilización y mejora de la calidad del terreno, se lograron recuperar 700 hectáreas de bosques, que habían sido afectadas por la actividad agrícola y ganadera. Estos bosques permitirán que el suelo retenga el agua de manera más eficiente.

También se trabaja sobre la sensibilización de las comunidades vecinas. El programa los integra en los procesos de cuidado, por medio de capacitación sobre la importancia del ecosistema. El propósito es que estas acciones se vuelvan hábitos en la población.

“Este programa nos ha permitido capacitar a agricultores, ganaderos y líderes comunales para cuidar zonas de interés hídrico. Así, ellos pueden usar sembríos adecuados, evitar la tala de árboles y no afectar al ecosistema, asegurando la captación y calidad del agua”, explicó Gianina Jiménez, Gerente de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú, durante el Premio Cultura del Agua en diciembre pasado.

Un compromiso mundial

Coca-Cola desarrolló hasta el momento 205 proyectos en 2000 comunidades a lo largo del mundo. El conjunto de estos esfuerzos tuvo como resultado que desde 2015 la Compañía reabastece el 100% del agua utilizada en sus productos y procesos productivos. Fue, entonces, la primera Compañía Fortune 500 en lograrlo. La meta estaba fijada para 2020, pero se cumplió cinco años antes.

En el último Informe de Sostenibilidad elaborado por la Compañía se indica que en 2017 Coca-Cola logró reabastecer a la naturaleza 248 billones de litros de agua. Lejos de dar el trabajo por terminado, estas cifras redoblan el compromiso para lograr aportes beneficiosos para las comunidades y el planeta.