“¿Tú hiciste todo eso?”, le dice Martina al artista Richard Miñano. La joven no parpadea, y con la boca entreabierta, vuelve a observar la enorme cola de una ballena de tres metros de alto que sobresale de la laguna artificial del Museo de Arte Contemporáneo de Lima. Realizada con 180 envases negros de plástico —los que se utilizan para delivery de comida— la escultura no deja indiferente a nadie.

En esta tarde de domingo, con brisa suave y un sol benévolo en el cielo de Barranco, Martina acaba de descubrir que su maestro en el taller de arte y reciclaje es el creador de esa obra escultórica montada hace apenas unas horas. Así como ella, otros asistentes están aprendiendo a elaborar malaguas con botellas de plástico PET. Richard los guía con paciencia en la tarea de darle valor a los residuos.

Pero el gesto de sorpresa en el rostro de Martina no tarda en evaporarse. No tiene tiempo que perder. Sigue pintando, concentrada, la malagua elaborada con una botella vacía. En su paciente trabajo usa un plumón negro indeleble que le ha entregado Richard.

El taller de arte y reciclaje de Richard Miñano es apenas una de las tantas actividades que el Museo de Arte Contemporáneo de Lima ha organizado como parte del relanzamiento de su programa “Domingos en el MAC”. Esta vez con una temática acorde a la preocupación de millones de ciudadanos en el mundo: el cuidado del medio ambiente.

A través de talleres, exposiciones, instalaciones escultóricas y material audiovisual, se busca fortalecer la conciencia ambiental, explica Arabela Batra, productora cultural. “Relanzamos Domingos en el MAC con estos talleres de arte y reciclaje como parte de la muestra ‘En tus manos’ de Donna Conlon y Jonathan Harker, que nos habla de la importancia de resolver el tema del plástico. De paso conmemoramos el Día Universal del Niño (20 de noviembre), ya que son ellos los están creciendo con otra mentalidad”, dice.

Martina, una de las alumnas más activas del taller, logró elaborar una malagua en base a una botella de plástico.

Los artistas Luis Santos y Richard Miñano se encargaron de instalar dos esculturas de gran envergadura, elaboradas con material reciclado y con ayuda de varios voluntarios. La pieza “El sueño de un niño grande” del español Luis Santos necesitó de decenas de manos para darle forma a un barco de papel. El origami gigante, en base a una mezcla de cartón corrugado, resina y papel periódico, pudo ser completado con éxito.

Del mismo modo, la escultura de una cola de ballena, denominada “¡Sálvese quien pueda!”, terminó de instalarse dentro de la laguna artificial del MAC. Richard, autor de la obra, recordó que a través de estos proyectos artísticos se muestra la problemática que existe en el planeta sobre el cuidado del medio ambiente. “Así más personas pueden empezar a tomar conciencia”, dijo antes de iniciar el taller junto a Martina.

Los niños también pudieron disfrutar de Esfera Entretenimiento, un colectivo que les enseñó a crear música a partir de materiales reciclados. El mensaje de reusar caló hondo: baldes como tambores, botellas como maracas y tapitas como sonajas sirvieron para realizar juegos rítmicos al caer el sol. Por la noche, como última actividad, se proyectó al aire libre la película Pacificum, el retorno al océano, dirigida por Mariana Tschudi.

“Es un éxito lo que se ha logrado con el taller y con el resto de actividades”, dice Lucía De María, mamá de Martina, quien decidió disfrutar en familia de una jornada de arte y reciclaje. A su lado, su hija está feliz con su malagua, pero no le quita de encima los ojos a la escultura de un perro hecha con afeitadoras desechables y asas de baldes de pintura. Ella también quiere reciclar mucho más y seguir el ejemplo de su maestro.