El Perú está cada vez más encaminado hacia una economía circular. Recicladores, empresas, organizaciones, el sector público y los ciudadanos se han trazado este objetivo común: lograr reaprovechar los residuos para reducir el impacto en el medio ambiente. La reciente edición del II Simposio Internacional “Los Actores del Reciclaje en la Transición a la Economía Circular”, organizado por Recíclame, sirvió para avanzar en esa dirección.

La asociación civil Recíclame es un aliado técnico y experto en economía circular, especializado en sistemas de reciclaje, que cuenta con el respaldo de empresas líderes como Coca-Cola, Owens Illinois, Tetra Pak, San Miguel Industrias PET, Pamolsa, Backus, Diageo, HeinzGlas, Industrias del Envase y Qroma. 

Durante los cuatro días de simposio, casi 30 expositores y especialistas, tanto del sector público como privado, intercambiaron experiencias y acciones, a nivel nacional e internacional, desarrolladas por los diferentes actores de la cadena de reciclaje

La apuesta por una economía circular va mucho más allá de la dimensión ambiental. Los diferentes sectores productivos han empezado a sumarse. Esto se ve reflejado en las diferentes Hojas de Ruta, derivadas del Plan Nacional de Competitividad y Productividad.

Una de las muchas cifras compartidas durante el evento: solo en América Latina 2 millones de recicladores aportan el 50% de lo que se recicla en la región.

La firma de siete Acuerdos de Producción Limpia (APL) por parte de empresas con el Estado es otra señal de un compromiso compartido. Lies Linares, entonces Viceministra de Gestión Ambiental, destacó la experiencia de Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley, empresas pioneras en el cumplimiento de las metas trazadas en los APLs.

Uno de los hitos marcados por el Sistema Coca-Cola en el Perú ha sido la botella de San Luis hecha 100% de otras botellas. “Es un ejemplo interesante sobre la inclusión de material PET en la composición de las botellas”, explicó.

Coca-Cola Perú tiene un rol protagónico en el tránsito hacia una economía circular. En alianza con San Miguel Industrias, Tetra Pak y otras empresas comprometidas con el reciclaje y la elaboración de envases con material reciclable han impulsado el trabajo de Recíclame. “Con casi diez años de existencia hemos visto crecer la asociación de 4 a 11 empresas asociadas”, dijo Marco Mejía, Presidente de Recíclame.

Para Sandra Alencastre, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú, la economía circular solo se conseguirá en base a alianzas. “Si bien estamos haciendo enormes esfuerzos desde el Sistema Coca-Cola, liderando esta transformación hacia Un Mundo sin Residuos, somos conscientes de que solos no vamos a lograr este gran cambio. Porque en una economía circular todos los actores tenemos un rol”, comentó durante la tercera jornada del evento de Recíclame.

En ese sentido, dos experiencias sudamericanas resultaron ejemplificadoras. Federico Baraibar, Director Ejecutivo de Cempre Uruguay, se refirió al papel conjunto de empresas y gobierno en las cadenas de reciclaje local. “Necesitamos empresas aliándose con organizaciones de reciclaje”. Por su parte, Guillermo González, Jefe de Oficina de Economía Circular del Ministerio del Ambiente de Chile, compartió la meta de la Hoja de Ruta al año 2040. “Queremos pasar del 4% de reciclaje actual a un 65%”, contó.

El cambio ya empezó en otras latitudes. El Perú tiene el desafío de estar a la altura de esta revolución mundial. “Y es que la transición ya ha llegado. Estamos en la transformación del modelo económico. Recíclame ya lleva 10 años trabajando en esto, y muchas más organizaciones se están sumando a esta iniciativa”, comentó Diego Mellado, Embajador de la Unión Europea, que tiene a 24 países ya encaminados hacia la economía circular.

Sandra Alencastre, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú, compartió la experiencia de Un Mundo Sin Residuos.

La gran pregunta es cómo transitar hacia una real economía circular, viable y sostenible en el tiempo. Para Jesús Salazar, Presidente de la Comisión de Economía Circular de la Sociedad Nacional de Industrias, lo principal es garantizar un enfoque que no solo se limite a lo ambiental. “La economía circular será sostenible siempre y cuando encontremos que las tres dimensiones implicadas, la ambiental, la económica y la social, sean sostenibles. Sino solo estaríamos soñando con un ideal difícil de alcanzar”, explicó.

Durante el cierre del evento, Marco Mejía, Presidente de Recíclame, resaltó la importancia de esta mirada: “Cuando hablamos de economía circular siempre hay que recordar la primera palabra: economía. Eso significa que esto tiene que generar una rentabilidad para que sea sostenible, para que perdure, para que se repita en el tiempo”.