En solo dos años y medio desde que fue inaugurado, el Parque Ecológico Voces por el Clima, el primero sobre cambio climático en Sudamérica, recibió más de 200.000 visitantes. Esta cifra no solo llena de orgullo a los vecinos y autoridades de Surco, distrito que alberga a este espacio, sino que supone la mejor prueba de que cada vez más limeños toman conciencia de la importancia de comprometerse con el cuidado del medio ambiente.

Construido sobre un terreno de 55.000 metros cuadrados, el  Parque Ecológico surgió con el objetivo de mantener la exitosa muestra Voces por el Clima, incluida en la Vigésima Conferencia de las Partes COP 20 de Lima, realizada en diciembre del 2014. Un año después de la cumbre, el Ministerio del Ambiente (MINAM), la Municipalidad de Surco y la Cooperación Suiza sumaron esfuerzos e hicieron posible que el espacio se convirtiera en un lugar de visita permanente con cinco pabellones: Bosques; Montañas y Agua; Océanos; Energía, y Ciudades Sostenibles.

Cada uno de ellos, además de ser un lugar propicio para aprender sobre los efectos del cambio climático y el rol del ser humano en este fenómeno, es también una experiencia lúdica para disfrutar en familia. Las zonas interactivas, con audio y video, reforzadas con paneles informativos a modo de infografías, son un verdadero viaje hacia los diferentes ecosistemas que existen en el mundo, sobre todo en Perú, y que permiten que el visitante comprenda las implicancias del daño que se le hace al medio ambiente con algunos hábitos de la vida cotidiana.

“Desde que uno ingresa se encuentra con abundante información sobre la necesidad de salvar el planeta. Y en cada uno de los pabellones comprende cómo los océanos se han ido deteriorando, cómo el efecto del cambio climático está afectando nuestro hábitat. La propuesta del parque se centra en ofrecerle al ciudadano, de forma gratuita, un espacio informativo, de calidad y de esparcimiento para que se comprometa con el medio ambiente”, explica Roberto Gómez Baca, Alcalde de Surco, que hace unos días relanzó Voces por el Clima, en compañía de la Ministra del Ambiente, Fabiola Muñoz.

Alumnos del colegio Mi Nuevo Perú de Pachacamac, en el parque Voces por el Clima.

Entre las novedades del parque se encuentra la actualización de toda la información de los paneles de los cinco pabellones. Datos como que Lima, según cifras de 2017, produce 3,5 millones de toneladas de residuos sólidos: 9.000 toneladas al día, aproximadamente. Asimismo, que el 17,1% de la deforestación en el Perú se produce en bosques de comunidades nativas; o que el 70% del agua dulce peruana se esconde en los glaciares, que, a su vez, permiten la formación de 8.355 lagunas. Esos y otros aspectos ligados al impacto del ser humano en los ecosistemas hacen del parque temático un espacio para despertar la conciencia ecológica.

Las autoridades evalúan incluir una zona de recreación y gastronomía de modo de extender la duración de cada visita. “Queremos lograr que muchas más familias vengan; que la experiencia, que ahora es más educativa, se convierta también en una de divertimento”, agrega el alcalde de Surco, gestor de la iniciativa.

En promedio, entre cinco y seis colegios llegan al día al parque Voces por el Clima, pero no solo de Surco. Por ejemplo, los alumnos del colegio Mi Nuevo Perú de Pachacamac recorrieron los cinco pabellones con la curiosidad de los que entran por primera vez a un mundo desconocido. Muchas bocas abiertas y manos levantadas para ganar el turno de la siguiente pregunta. Al entrar, dejaron una botella descartable, como pago simbólico por su entrada, que será reciclada para ser reutilizada.

Roberto Gómez Baca, Alcalde de Surco, en el parque Voces por el Clima. 

Los objetivos del Parque Voces por el Clima están alineados con la estrategia de la Compañía llamada Un Mundo Sin Residuos, un plan que contempla todo el ciclo de vida de un envase, desde cómo se diseña y fabrica, hasta cómo se recicla y reutiliza, y que se marca un ambicioso objetivo: recoger y reciclar el 100% del equivalente a todas las latas y botellas que Coca-Cola comercialice a nivel mundial para 2030.