Un camión con el rostro de Carlos Alcántara avanza sin apuro. No hay quien no reconozca al actor peruano más famoso de la década. Es inevitable: los cuellos giran, los ojos se aguzan, las bocas cuchichean. Un contador muestra cuántos envases de plástico se han podido reciclar hasta el momento gracias a San Luis. ‘Cachín’ sonríe, abrazando la botella hecha 100% con material reciclado, y todos siguen al camión con la mirada.

Y no es para menos. Desde que Coca-Cola Perú lanzó al mercado el envase ecoflex de agua San Luis en abril del 2019, se han reciclado más de 140 millones de botellas en el Perú y más de 1.700 toneladas de plástico fueron eliminadas de las calles. Este increíble crecimiento en las cifras de reciclaje son un verdadero motivo de orgullo.

Miles de botellas fueron recolectadas durante los recorridos. Los vecinos de Lima pudieron acercarse al Recicla móvil y entregar sus envases vacíos.


Dentro de la cabina del camión, Alejandro Moya conduce concentrado. Es el encargado de que Carlos Alcántara se pasee por toda la Lima, una ciudad cada vez más diversa y extensa que debe resolver con urgencia el problema de la gestión de los residuos sólidos.

De hecho, a partir del reciclaje de materiales como el plástico PET, un 50% de todos los desperdicios que produce la ciudad podría ingresar nuevamente al sector industrial como el principal insumo para elaborar nuevos envases y empaques, según cifras del Ministerio del Ambiente, generando la tan ansiada economía circular. Coca-Cola Perú, a través de San Luis, ya ha demostrado que esto es posible.

Por eso el camión que maneja Alejandro Moya ha llegado hasta La Victoria. La misión del Recicla móvil, equipado con pantallas LED de más de tres metros de ancho en sus dos costados, es fomentar la pasión de los vecinos por el reciclaje y sumarlos al esfuerzo por crear Un Mundo Sin Residuos. Carlos Alcántara es el rostro visible de la campaña y nadie es indiferente a su presencia. El mensaje que se llevan los vecinos es que, si Cachín recicla, ellos también lo pueden hacer.

A unas cuadras del mercado de Balconcillo, en el ombligo de La Victoria, barrio populoso y señero, el Recicla móvil se estaciona para cumplir la misma labor que en los otros distritos: convocar a la mayor cantidad de ciudadanos dispuestos a entregar sus botellas de plástico. Luis Rosales, el promotor encargado de la campaña, no tarda en convocar a los primeros curiosos. No faltan madres con sus niños, vendedores del mercado, vecinas.

El Recicla móvil visitó nueve distritos: Villa El Salvador, Chorrillos, Surco, Surquillo, San Juan de Miraflores, La Victoria, Ate, San Miguel, San Juan Lurigancho e Independencia.


“En casa tengo varias botellas acumuladas. En un ratito vuelvo. Qué bueno que hayan venido”, dice una de las señoras. Luis les explica que es necesario el compromiso de todos para aumentar la tasa de reciclaje en 2020. “San Luis quiere concientizar a la mayor cantidad de gente posible para que puedan reciclar en sus hogares, y por eso este punto está en diferentes lugares de la capital”, dice.

No hace falta que sean botellas de San Luis. En esta cruzada a favor del reciclaje, todos los envases cuentan. Así como el chofer Alejandro, Luis también ha entendido, a partir de esta campaña de recolección, que no hay esfuerzo pequeño. “Me alegra ser parte de esta iniciativa. En lo personal, trato de reciclar la mayor cantidad posible de residuos. Creo que si cada uno da su granito de arena podemos mejorar el tema ambiental”, asegura.

Para Luis, no solo basta con poner contenedores en las calles. Hace falta promover la cultura del reciclaje en los barrios. Puerta por puerta. En las plazas. En los parques. Una verdadera educación ambiental a lo largo del país. “Muchas personas desconocen el tema del reciclaje. Entonces, acá, en cierta forma, ayudamos a que las personas aprendan y tomen conciencia de que reciclar es en beneficio de todos”, afirma.

En las más de dos semanas en las que han recorrido la ciudad, Luis, Alejandro y ‘Cachín’ han encontrado diferentes realidades: vecinos entusiastas, niños comprometidos, pero también muchos descreídos y algunos desconfiados. Todos, al menos, han recibido el mensaje. Al margen de la cantidad de botellas recolectadas, la misión del Recicla móvil se ha cumplido: el reciclaje es una tarea que convoca a todos.

Luis Rosales, el principal promotor del Recicla móvil, cree que iniciativas como la de San Luis son necesarias para consolidar el reciclaje en el Perú.
 


“Te diría que de cada diez personas, nueve voltean a ver el Recicla móvil. Es un camión muy visual y eso ayuda bastante a difundir este mensaje”, explica Luis, mientras cada vez más vecinos y vecinas de La Victoria se animan a acercarse con sus envases vacíos. Una de ellas es Coral Yance, que vive en Balconcillo desde pequeña, y no pierde la ilusión de que pronto todos en su barrio sean capaces de segregar sus residuos.

“Me parece una buena iniciativa porque la gente bota las botellas a la basura y no toma conciencia del reciclaje. Sería bueno que separen las botellas, los cartones y todo tipo de materiales para que luego se reciclen”, dice. A los más comprometidos, no les queda más que ir a los centros comerciales más cercanos para depositar sus botellas. A los que aún están por decidirse, el rostro de Carlos Alcántara podría terminar de convencerlos.

El recorrido del Recilamóvil forma parte de la iniciativa Un Mundo Sin Residuos, el compromiso global de la Compañía Coca-Cola para recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.