Coca-Cola Perú participó en el Día Internacional de la Limpieza de Playas, para concientizar a la población de la importancia del reciclaje. Esta campaña se engloba en su programa global Un Mundo sin Residuos, que aspira a recuperar y reciclar para 2030 el 100% del equivalente a los envases que pone en el mercado. Te invitamos a conocer cómo fue esta jornada.

¿Qué tienen en común un surfista, un mormón y un joven cadete mercante? Para el destacado deportista peruano Miguel Tudela, la respuesta es simple: todos viven en un mismo mundo al que deben cuidar. Por eso, en el Día Internacional de Limpieza de Playas, el flamante embajador de Agua San Luis y más de cuatrocientos voluntarios de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Escuela Nacional de Marina Mercante, la ONG Vida y Blue Corner se sumaron para limpiar la playa Carpayo del Callao.

Desde las nueve de la mañana del sábado 15 de septiembre, los participantes se fueron sumando para recoger la mayor cantidad de desechos acumulados en la costa de este rincón del litoral peruano. Ni la neblina del alba, ni los rayos del sol que descollaron antes del mediodía evitaron que este batallón de entusiastas alcanzara una cifra por demás alentadora: se recogieron aproximadamente veinte toneladas de desperdicios, entre madera, bolsas de plásticos, tapitas, restos de tecnopor y otros residuos.

La jornada, que se realizó en simultáneo con otras intervenciones en la playa Marbella de Magdalena, la playa San Miguel en el límite con La Perla, la playa Los Yuyos de Barranco, las playas de La Punta, de Chimbote y Huanchaco en Trujillo, confirmó lo dicho por Miguel Tudela: el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida. “Todos vivimos en este mundo. Acá no hay diferencias. Por eso me parece increíble ver a gente de la tercera edad, a niños, a cadetes de la Marina Mercante y a muchos otros voluntarios. Eso es lo importante: unirnos todos por un mundo sin residuos”, declaró el campeón mundial de surf en los ISA World Surfing Games con el equipo peruano en el 2016.

Al igual que el resto de los participantes, Miguel tomó una bolsa negra, se concentró en la tarea y no se detuvo durante las casi tres horas que duró la limpieza de la playa Carpayo. Uno a uno recogió pedazos de bolsa, envases, removedores de café, mallas de plástico y cuanto desperdicio encontró durante su recorrido sobre las piedras de la orilla.

“Cada uno ha decidido sacrificar medio sábado para sumar un granito de arena. Al final, esto no solo va ayudar a esta playa, o al Callao, sino a todo el mundo. Con estos actos se crea conciencia no solo entre nosotros, sino también entre las empresas. Por eso valoro que Coca-Cola se sume a esta iniciativa y que además esté trabajando en sus productos para hacerlos más reciclables y reutilizables”, aseguró, en referencia al compromiso Un Mundo Sin Residuos, que impulsa The Coca-Cola Company a nivel global con el objetivo de recoger y reciclar el equivalente al 100% de los envases que comercialice para 2030.

Un compromiso compartido

En todo momento, Miguel estuvo acompañado de Cristina Lindo y Fabricio Canoci, dos estudiantes de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) que aceptaron la invitación de Coca-Cola Perú para sumarse a la iniciativa. “Me sorprende la cantidad de voluntarios. Pero, aunque seamos muchos, siempre faltan manos. Si cada minuto un camión de basura arroja sus desechos al mar, entonces necesitamos a más personas comprometidas”, dijo Fabricio, estudiante de Administración y Marketing, y fundador de la ONG Playa Limpia Perú.

Desde que se enteró, a través de un informe de la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA), que 78 de las 138 playas del Perú no eran saludables, Fabricio decidió tomar acción. “Con mi ONG, a partir de febrero de este año, venimos haciendo charlas y talleres en escuelas. Ahora tenemos un proyecto en un colegio de Pamplona Alta sobre reciclaje, y cada dos semanas hacemos limpieza de playas. Por eso motiva que empresas grandes como Coca-Cola Perú vengan apoyando este tipo de iniciativas”, comentó.

Baudery Zavala, voluntaria del programa Manos Mormonas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, fue otra de las más entusiastas durante la jornada en Carpayo. “Desde hace siete años apoyamos al Instituto Vida con esta tarea. Nos sentimos muy felices de poder aportar con nuestro tiempo. Este esfuerzo vale la pena, y mientras más años pasen, estoy segura de que más organizaciones e instituciones van a sumarse para lograr lo que todos queremos: playas limpias”, dijo, tras anunciar que el próximo 3 de noviembre se realizará otra una jornada nacional de limpieza de playas.

La playa Carpayo en el Callao es considerada una de las más contaminadas del Perú. Desde hace veinte años, el Instituto VIDA promueve su limpieza. 

Al término de los trabajos, Arturo Alfaro, Presidente de VIDA, Instituto para la Protección del Medio Ambiente, hizo un balance riguroso, mezcla de frustración y esperanza. “La playa Carpayo la venimos limpiado desde hace veinte años, y cada año luce igual, pero la seguiremos limpiando. No podemos desistir. Por suerte nos anima el ver que siempre contamos con la participación de más voluntarios. Esa es una señal de que seguimos sumando esfuerzos en la misión de limpiar los océanos y las costas”, refirió.

Según explicó el activista ambiental, las más de 20 toneladas de residuos recogidas de la playa Carpayo fueron entregadas a la Municipalidad del Callao para su correcta disposición en rellenos sanitarios. No obstante, parte del material segregado, como el plástico, será rescatado para darle un segundo uso comercial.