El Día Mundial del Agua invita a hacer un balance y el del último año es especialmente complejo: el problema de acceso al agua tomó una dimensión especial durante la pandemia. En ese marco y fiel al compromiso que asumió hace más de una década, la Compañía potenciará su alcance en 200 países para brindar soluciones sanitarias de impacto inmediato, y continuará con sus proyectos de largo plazo que ya alcanzaron más de 10,6 millones de personas en el mundo. En Perú, iniciativas como el Proyecto Oxapampa y Agua Segura en Cajamarca y Pucusana marcan el rumbo de un trabajo conjunto entre privados, instituciones de gobierno y ONGs.

 

El 29% de la población mundial, es decir 2.200 millones de personas carecen de seguridad en la gestión de los servicios de agua potable, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una realidad que expone la necesidad urgente de acciones concretas y conjuntas.

Es en este marco que, en el Día Internacional del Agua, Coca-Cola reafirma su compromiso con el cuidado del agua, que implica utilizar el tamaño y escala de su negocio en alianzas estratégicas con más de 100 socios a lo largo de todo el mundo, para hacer la diferencia donde más se necesita.

“La sostenibilidad para nosotros es más que una política que debemos cumplir. Se trata de la forma en la que trabajamos y concebimos el crecimiento de la Compañía. Nos preocupamos y tomamos acción en nuestros procesos productivos, en los impactos que podemos generar con nuestros empaques y en el uso adecuado del agua”, afirma Sandra Alencastre, directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad para Ecuador y Perú.

En el Perú, el Sistema Coca-Cola ha logrado reabastecer a la naturaleza y a las comunidades el 249% del agua que utiliza en sus bebidas.

Hace más de una década la Compañía desarrolló una política marco de manejo de agua basado en cuatro pilares: Proteger cuencas, Reabastecer el agua que utiliza en sus bebidas, Reducir el consumo de agua en sus plantas y Reciclar el agua de sus procesos productivos.

Gracias a ese trabajo, desde 2015 –cinco años antes de lo previsto- la Compañía alcanzó la meta global de regresar a las comunidades y la naturaleza el 100% del agua utilizada en sus bebidas, porcentaje que desde 2019 supera el 160 por ciento. Y, en el Perú, el Sistema Coca-Cola ha logrado reabastecer el 249% del agua que utiliza en sus bebidas.

Este año la Compañía está lista para dar un paso más en su compromiso con el cuidado del agua a través de su estrategia global de agua 2030, que tiene una clara visión: lograr la seguridad hídrica para las comunidades en las que opera y para los productores agropecuarios que están al inicio de su cadena de valor.

Para lograr esta visión, se han establecido tres objetivos prioritarios:

  1. Mejorar la gestión del agua donde operamos, a través de una avanzada eficiencia y el uso regenerativo del recurso.
  2. Reforzar la resiliencia en las comunidades a través del acceso al agua, saneamiento y a la adaptación climática, con especial énfasis en las mujeres y niñas.
  3. Mejorar las cuencas donde operamos y nos abastecemos de ingredientes, mientras seguimos reponiendo el 100% del agua que utilizamos.

Esta es una visión compartida de la Compañía Coca-Cola con todos sus socios embotelladores a nivel global e implica una asociación en todo su sistema y junto a los gobiernos, las ONG, el sector privado y la sociedad civil.

En Perú, estas alianzas posibilitaron cinco iniciativas que han logrado impactar de forma positiva en el cuidado del agua y en la seguridad hídrica:

  1. El compromiso con la conservación en Oxapampa

En uno de los escenarios más hermosos de nuestro país, la Reserva de Biosfera Oxapampa Asháninka- Yánesha (BIOAY), Coca-Cola Perú desarrolla desde el 2014 el Proyecto Oxapampa, que tiene como meta conservar, restaurar y revegetar el bosque natural y contribuir al mantenimiento de los caudales y a la mejora de la calidad del agua en beneficio de la población rural y urbana de la provincia de Oxapampa.

Este proyecto, ejecutado en alianza con el Instituto del Bien Común (IBC) y la Fundación Avina, se ha convertido en un referente para la conservación de ecosistemas porque funciona bajo el modelo de “Triángulo Dorado”, que articula los esfuerzos del sector privado, el sector público y la sociedad civil hacia una misma meta. El compromiso de las comunidades nativas, agricultores y ganadores ha permitido la recuperación y conservación de 2.262 hectáreas de bosques ribereños en este territorio emblemático; fortaleciendo además el impacto y el rol de la mujer en la promoción de la cultura de agua.

La apuesta de los propietarios y comunidades nativas por la conservación se refleja en los 80 Acuerdos Recíprocos por el Agua  (ARA) que han firmado hasta hoy para convertirse en “Guardianes del Agua y los Bosques” y que están basados en ordenanzas municipales que declaran zonas de interés hídrico (ZIH) e hidroecológico (ZIHe) en áreas críticas para los recursos agua, suelo y bosques.

El compromiso de las comunidades nativas, agricultores y ganadores se refleja en los 80 Acuerdos Recíprocos por el Agua  (ARA) que se han firmado hasta hoy.

El origen del agua es preservado con cada semilla plantada por los “Guardianes del Agua y los Bosques”. Hasta el momento, son más de 86.300 árboles nativos (uculmano, diablo fuerte, nogal) sembrados en la Reserva, más de 3 millones de metros cúbicos reabastecidos a la naturaleza, 2.000 pobladores capacitados y un total de 42.000 personas impactadas.

2. Más y mejor agua para Cajamarca

La emergencia que detonó la pandemia redobló nuestros esfuerzos para facilitar el acceso a agua segura a comunidades vulnerables del país.

En alianza con el Gobierno Regional de Cajamarca, el BID, la ONG Agua Limpia y las Juntas Administradoras de Servicios de Saneamiento (JASS), Coca-Cola Perú y otras empresas aliadas hemos contribuido al proyecto “Agua Segura Cajamarca”, que busca optimizar los servicios de agua potable en tres localidades de esta región.

El objetivo del proyecto es desarrollar capacidades colectivas en las zonas de intervención del convenio para que la población más necesitada acceda a mejor servicio de agua, a través de la optimización de los sistemas de agua potable y el fortalecimiento de capacidades locales para la autogestión de los servicios de saneamiento a nivel distrital y comunal.

Coca-Cola Perú, bajo su plataforma de sostenibilidad, aportó al desarrollo del proyecto en dos localidades: el centro poblado rural de Cochapampa (452 habitantes) y el centro poblado rural de Nuevo Progreso (136 habitantes), ambos ubicados en el distrito de San Juan de la provincia Cajamarca.

3. La protección de la cuenca alta del río Chilca

La recuperación de la cuenca alta del Río Chilca es el objetivo del proyecto Chilca Verde, que Coca-Cola Perú y nuestro socio embotellador Arca Continental Lindley trabaja junto con The Nature Conservancy.

Esta iniciativa ha logrado logrado implementar acciones de infraestructura verde como proteger 50 hectáreas de matorrales, construir 30 hectáreas de zanjas de infiltración y 5 microreservorios de 1750 m3 cada uno, con el fin de aprovechar al máximo la escasa precipitación en la parte alta y de esta manera regular el agua del río Chilca y la disponibilidad de agua en los distritos de Chilca y Pucusana.

Con estas acciones, Chilca Verde apunta a que el agua sea utilizada de manera eficiente tanto en beneficio de la salud de la población, como también de sus campos de cultivo frente a las amenazas del cambio climático.

Para lograr ese objetivo es muy importante que los habitantes de la zona sean conscientes de la importancia del manejo del agua y tengan un adecuado planeamiento y gestión de sus ecosisttemas. El proyecto ha logrado fidelizar a 150 personas y promover que 140 personas en tres comunidades (Mariatana, Calahuaya y Cuculi), participen en la elaboración del plan de acción local frente al cambio climático. Además, ha contribuido con el diseño de otros proyectos de infraestructura natural y con la instalación de un sistema de monitoreo hidrológico.

4. Agua segura en Pucusana

Junto a la ONG Agualimpia, nuestro socio embotellador Arca Continental Lindley viene impulsando el proyecto Agua Segura para Todos, que busca acompañar a los vecinos del distrito de Pucusana en la mejora de sus hábitos de almacenamiento y uso de agua.

Los vigías de la calidad del agua han contribuido a reducir la incidencia de enfermedades diarreicas agudas en la población de Lomas de Marchán. 

Entre las prácticas diarias que se busca promover en la población están mantener los contenedores de agua en buen estado, clorificar el agua antes de consumirla y verificar que el agua que proviene de las cisternas se encuentre en buen estado.

Este cambio de costumbres en el Asentamiento Humano Lomas de Marchán es promovido por los vigías del agua, que desempeñan labores de monitoreo de la calidad del agua para reducir la incidencia de enfermedades diarreicas agudas en la población.

Asimismo, el proyecto se está involucrando en la intervención a los comedores populares de Lomas de Marchán, para mejorar sus condiciones de elaboración de alimentos.

5. Reducción y reutilización en las plantas

Al mismo tiempo, el Sistema Coca-Cola viene trabajando hace mucho tiempo para reducir el uso del agua en nuestros procesos productivos y mejorar la eficiencia en su utilización. Bajo el concepto de economía circular del agua, estamos reduciendo, reutilizando y disponiendo de manera adecuada el agua que utilizamos en nuestras operaciones.

Gracias a la innovación tecnológica en los procesos de fabricación de bebidas, se ha logrado optimizar en un 20% el uso de agua por litro de bebida producida. También realizamos el tratamiento de las aguas residuales, que se utilizan para limpiar las instalaciones o regar los jardines de las siete plantas a nivel nacional.

Las plantas de Trujillo y Pucusana de nuestro socio embotellador cuentan con altos niveles de eficiencia en el manejo de recursos y el cuidado de la salud humana, por lo que han sido beneficiadas con certificaciones LEED (Liderazgo en Energía y Diseño ambiental, por sus siglas en inglés).

En Coca-Cola creemos firmemente que #CadaGotaCuenta y por eso la protegemos en su fuente, además reducimos su uso y la reutilizamos en nuestros procesos”, concluye Sandra.