“La iniciativa de la botella única diseñada por Coca-Cola en el Sur de Latinoamérica y replicada en otros países de la región es ciertamente notable”. Así calificó recientemente Packaging Europe, la publicación especializada en empaques con un decidido enfoque en la sustentabilidad, a la iniciativa que nació en la región pero que Brasil adoptó como propia, México alista maquinaria para ponerla en circulación y Centroamérica espera su turno para hacerlo. En Perú, la botella única se comercializa desde 2018.

 

Según consignó la publicación, “en un sistema circular los clientes pagan un depósito indirecto cuando compran sus bebidas en una botella retornable recibiendo luego un descuento en su próxima compra cuando devuelven la botella vacía a la tienda, una característica de recompensa que asegura una tasa de devolución superior al 90 por ciento”.

Luego, los comerciantes almacenan las botellas vacías que devuelven a Coca-Cola cuando reciben un nuevo pedido. La Compañía lleva las botellas de sus distintas marcas al embotellador donde se limpian y quitan las etiquetas. Se rellenan con la misma u otra bebida y vuelven a marcar con una nueva etiqueta antes de ser redistribuidas.

Una botella única puede ser reutilizada hasta 25 veces y al final de su ciclo de vida útil son recicladas junto con sus etiquetas también 100% reciclables.

La decisión de la Compañía de avanzar por esa línea la llevó a realizar una primera inversión de 25 millones de dólares en 2018 para unificar el diseño de sus botellas PET reutilizables y a invertir otros 400 millones de dólares en la ampliación de su infraestructura de retornabilidad (instalaciones de limpieza y rellenado de botellas) como parte de su aspiración de ampliar significativamente los envases reutilizables para el año 2030.

“La creación de un diseño universal de botellas para todas las marcas de gaseosas de Coca-Cola reduce significativamente el lavado, el llenado y los costos en términos de logística inversa, al tiempo que disminuye las emisiones de carbono” advirtió ese medio especializado. Y los resultados son más que alentadores: Coca-Cola Brasil informó que el modelo reutilizable sustituye a 200 millones de botellas de un solo uso al año en ese país al tiempo que fue el formato de empaque de Coca-Cola de mayor crecimiento en 2018 en América Latina.

En esa línea Thais Vojvodic, Gerente de Sustentabilidad de Coca-Cola Brasil aseguró que "un compromiso audaz como el de recolectar y reciclar el 100% de lo que vendemos para el año 2030 exige un cambio en nuestro día a día. Las botellas retornables se convirtieron en una de las principales estrategias para ayudar a Coca-Cola Brasil a cumplir nuestro objetivo de Un Mundo sin Residuos, ya que se trata de un activo de alto valor que aporta importantes beneficios a la Compañía y funciona con un modelo de economía circular".