Los 193 países que integran la Organización de las Naciones Unidas (ONU) volverán a discutir sobre los avances en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Y en el Perú el tema no ha pasado desapercibido. Como antesala a la Asamblea General de la ONU, que se realizó el 25 de septiembre en Nueva York, la segunda edición del Social Good Summit Perú 2018 reunió en Lima a empresas socialmente responsables como Coca-Cola, que buscan inspirar a más emprendedores e innovadores en favor del cumplimiento de las metas trazadas para el año 2030.

La cumbre social, que se realizó por primera vez en 2009 por iniciativa de la United Nations Foundation, Mashable y 92Y, llegó al Perú en 2017. Desde entonces, ha permitido que más empresas de diferentes sectores productivos, así como activistas como Malala Yousafza, Demi Lovato y Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace, compartan con las nuevas generaciones sus compromisos y acciones alineados a los 17 ODS, que van desde la eliminación del hambre y la pobreza hasta una educación de calidad y un mundo ecosostenible.

En esta oportunidad, la presencia de más de 100 asistentes en el auditorio T de la Universidad de Lima, corroboró el compromiso de los jóvenes peruanos y la comunidad académica con la Agenda 2030. José Arrieta, Líder de Social Good Perú Chapter, se mostró convencido de que el aporte del sector privado servirá de impulso para futuras e innovadoras iniciativas. “Se trata de que más jóvenes se puedan involucrar con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y que intenten replicar, entre sus contactos o a través de starups, lo que empresas grandes hacen en favor de estas metas. La idea es tener más empresas socialmente responsables, sean grandes o pequeñas”, le dijo José a Journey.

Durante el primer panel, José Luis Altamiza, Coordinador Nacional del Pacto Mundial en el Perú, ofreció un panorama general sobre el cumplimiento de los ODS a nivel país. Si bien la implementación está en manos del Estado a través del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social y la Cancillería, aclaró que las empresas y la ciudadanía juegan un rol fundamental en esta tarea.

“Desde que se aprobaron los ODS, el sector privado asumió una importante labor de difusión, de conocimiento sobre las metas y de construcción de alianzas con los diferentes gremios y la sociedad civil. De hecho, muchas empresas grandes ya tienen incorporados en sus diferentes informes la evaluación acerca de cómo vienen trabajando en favor de los ODS. El próximo desafío es lograr que las PYMEs se sumen”, sostuvo el también representante de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP).

Según José Luis, las empresas deben alinear sus esfuerzos a algunos de los 17 ODS que están más relacionados a su actividad comercial. Así, se garantizará una mayor eficacia. “La lucha contra la pobreza, la igualdad de género, la educación y el cuidado del medio ambiente son ODS muy potentes. Obviamente hay mucho por hacer porque son más de 160 metas y 240 indicadores. Pero, en realidad, esto involucra a todos: familias, sindicatos, universidades y colegios, y, por supuesto, empresas”, afirmó.

La suma de muchos esfuerzos

Desde su experiencia en el directorio de CARE Perú, Inés Temple, explicó la importancia de desarrollar y liderar propuestas transformadoras a nivel nacional. Si bien existen organizaciones sin fines de lucro, como CARE, dedicadas a que sus modelos de intervención social se conviertan en políticas públicas, sostiene que desde el sector privado el aporte también puede ser enorme.

“Creo que las empresas socialmente responsables tienen un rol muy importante no solo en cuanto a contribuir con fondos, sino también en poner a disposición a todo su equipo para avanzar más rápido. El talento que tienen organizaciones como Coca-Cola a favor de estos fines hace que todo sea más fácil”, refirió tras presentar el programa de su organización Niñas Con Oportunidades, alineado a los ODS número 1 (Fin de la pobreza), 4 (Educación de calidad) y 5 (Igualdad de género), que tiene como meta que 100.000 niñas peruanas concluyan el colegio hacia 2021.

Sandra Alencastre explicó cómo la iniciativa Un Mundo Sin Residuos está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

De las 9.000 empresas comprometidas con los ODS en todo el mundo, 120 tienen sede en el Perú. Una de ellas es Coca-Cola, que, a través de su compromiso Un Mundo Sin Residuos, impulsa a nivel global el objetivo de recoger y reciclar el equivalente al 100% de los envases que comercialice al 2030. En el segundo panel del Social Good Summit, sobre empresas socialmente responsables, Sandra resaltó que este esfuerzo está alineado con los ODS número 12 (Producción y consumo responsable) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos).

Por otra parte, la Compañía desarrolló la iniciativa global 5by20, con la que busca contribuir al empoderamiento de cinco millones de mujeres para el 2020 en toda la cadena de valor de Coca-Cola. En Perú, de la mano de programas como Destapando mi Emprendimiento y Escuela de Desarrollo de Negocios colabora con en el cumplimiento del ODS número 5, referido a la igualdad de género.

El público también tuvo una participación activa durante el Social Good Summit. Claudia Cribillero, estudiante de Ingeniería industrial de la Universidad de Lima, destacó la conjunción de esfuerzos entre las corporaciones y los jóvenes. “Cada empresa intenta de manera creativa alcanzar los ODS. El desarrollo sostenible da mucha eficiencia en los procesos y garantiza la rentabilidad. El sector privado se beneficia y nosotros también. Es un beneficio compartido”, comentó tras el cierre del evento.