Un nuevo hito está por alcanzarse en el objetivo de vivir en Un Mundo Sin Residuos. Si Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley marcaron la pauta al firmar el primer Acuerdo de Producción Limpia en favor de la sostenibilidad en el Perú, la industria manufacturera ha decidido seguirle los pasos y diseñar una hoja de ruta hacia una economía circular.

Durante el taller “Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector industrial”, autoridades del Ministerio del Ambiente, el Ministerio de la Producción y la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) revelaron los avances alcanzados hasta la fecha. El evento sirvió para conocer el compromiso asumido por empresas como Coca-Cola Perú.

Óscar Graham, Viceministro de Mype e Industria, explicó que la elección del sector manufacturero como punto de inicio se sostiene en las 160.000 empresas que aportan al 13% del Producto Bruto Interno (PBI). “¿Qué se busca con la hoja de ruta? Generar empresas con procesos productivos más eficientes, empresas más competitivas y empresas sostenibles ambientalmente”, mencionó.

Según lo estimado, la Hoja de Ruta sería consensuada y aprobada a finales de noviembre, y tendría un alcance de cinco años.

La Ministra del Ambiente, Lucía Ruiz, destacó el compromiso de empresas como Coca-Cola, firmante del primer Acuerdo de Producción Limpia en el Perú. 

 

Para Roxana Miguel, representante de la Cámara de Comercio de Lima, la industria manufacturera tiene detrás otra razón de peso para ser elegida como punta de lanza del sector industrial. “El principal reto como país es la adopción de un nuevo estilo desde el consumidor y también desde las empresas”, sostuvo durante el evento.

Coca-Cola Perú, a partir de su compromiso por Un Mundo Sin Residuos, también respalda la estrategia nacional Perú Limpio. Gianina Jiménez, Gerente de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú, destacó esta apuesta por la economía circular: “Pensamos en la sostenibilidad desde el diseño. Todos nuestros envases están creados para tener más de una vida, lo que les permite entrar al ciclo del reciclaje”.

El mejor ejemplo de este avance es la botella Ecoflex de San Luis, que además de tener un 30% menos plástico en su fabricación, está hecha 100% de otras botellas. Asimismo, se trabaja en la formalización de recicladores de base, quienes son una parte fundamental para lograr la economía circular de las botellas de Coca-Cola Perú. “Debemos volver a una economía circular, en la que la cadena de valor sea formal, con recicladores y recicladoras con mejores condiciones de trabajo”, explicó la Ministra del Ambiente, Lucía Ruiz.

En la práctica, ese consumidor más consciente y responsable al momento de la compra está generando un cambio en la etapa de producción. En el marco de esta Hoja de Ruta, el Ministerio del Ambiente se ha dispuesto a garantizar las condiciones para propiciar una verdadera economía circular: una mayor educación ambiental para los ciudadanos, un censo de recicladores y el impulso de más plantas de segregado.

La economía circular es uno de los pilares a nivel global de Coca-Cola. La apuesta de Un Mundo Sin Residuos es recuperar y reutilizar el 100% de envases al 2030. 


Los tres pilares de Un Mundo Sin residuos (diseño, recolección y alianzas) suponen un gran reto: fortalecer la cadena de valor del reciclaje para hacer funcionar esas tres piezas como un engranaje perfecto. Así como el compromiso global de Coca-Cola busca recolectar y reciclar, para el 2030, el equivalente al 100% de sus envases en el mercado, las experiencias de Natura, con sus empaques de plástico PET 100% reciclados, y Pamolsa, con su planta Recicloplas que procesa 12.600 toneladas de plástico PET desde 2013, demuestran que el sector manufacturero está cada vez más cerca de consolidar una economía circular.

Una de las conclusiones del evento, a cargo de Albina Ruiz, Viceministra de Gestión Ambiental, justamente fue esa: muchas empresas ya vienen impulsando la economía circular en el Perú. Pero aún hay tareas pendientes como reducir la informalidad de los recicladores e invertir con visión de futuro. “Es posible soñar un país diferente. Este evento nos lleva a compromisos personales, gremiales y empresariales”, aseguró.