Miles botellas pueden convertirse en un símbolo de ilusión. Así ha quedado demostrado en Surco, el único distrito limeño con una planta de segregado, y donde 2.600 botellas han logrado convertirse en un árbol navideño de más de tres metros de alto.

La iniciativa de la Municipalidad de Surco es más que un gesto decorativo en medio de las fiestas de fin de año: forma parte de los esfuerzos del distrito por disminuir el impacto de sus residuos en el medio ambiente. A través de su programa de reciclaje “Puerta por Puerta”, se logró recolectar las botellas que sirvieron de materia prima para elaborar el árbol de Navidad.

Ubicado en la entrada del Parque Ecológico Voces por el Clima —el primero sobre cambio climático en Sudamérica—, el vistoso símbolo navideño demuestra no solo el compromiso de Surco con el reciclaje, sino también el ingenio para encontrar nuevas formas de reutilizar los residuos acopiados en el distrito: una base metálica, recubierta de cartón y tapitas recicladas, bastó para enroscar las botellas sobre la estructura.

Pero así como este árbol brilla por las noches con un verde intenso, otros tres también hacen lo propio en distintos puntos del distrito. En el Sector 7, en la avenida Intihuatana y en el Parque del Aire se han elaborado piezas similares bajo el mismo criterio: rescatar botellas usadas para festejar una Navidad ecológica. En el caso del Parque del Aire, se usaron botellas de color celeste, en homenaje al héroe nacional José Abelardo Quiñónez.

Para la Gerenta de Medio Ambiente de la Municipalidad de Surco, Ana Mendoza, nada de esto sería posible sin el compromiso de los vecinos con la correcta disposición de sus residuos. La entrega de los materiales reciclables en una bolsa especial es el primer paso de toda una cadena. “Todo empieza con la participación de los vecinos. Ellos entregan los materiales segregados, que sirven para confeccionar estos árboles”, explicó.

Botellas vacías segregadas por los vecinos de Surco, sirvieron para la elaboración del árbol navideño del Parque Voces por el Clima 


En esa enorme cadena colectiva no hay miembro de la comunidad que se haya quedado sin participar. Una vez que los materiales llegaron a la planta de segregado del distrito, el personal se encargó de separar las botellas verdes, azules y transparentes. “Una vez seleccionadas, pasaron por un proceso de lavado. Luego, los trabajadores del área de Parques y Limpieza realizaron el armado de las estructuras”, explica Ana.

La funcionaria de la Municipalidad de Surco lo resume con una sola frase: “Es una cultura verde”. Una cultura verde en la que las tres ‘R’ (reducir, reciclar y reutilizar) están muy interiorizadas por los vecinos. “Realmente todo sirve”, asegura Ana, quien cree que el próximo año más distritos se sumarán a esta iniciativa: “Se trata de darle, con un poco de ingenio, un nuevo uso al plástico”.

Ana cree que el esfuerzo está en crear una verdadera conciencia de reciclaje y reutilización. “Lo que queremos es que los residuos se coloquen en los espacios adecuados. De esta manera, la basura como tal ya no va a existir, y así vamos a contribuir al cuidado del medio ambiente”, aseguró.

Ana Mendoza, Gerenta de Medio Ambiente de la Municipalidad de Surco, valoró la participación de los vecinos a través del programa de segregación. 


Desde la instalación de los árboles ecológicos, en la primera semana de diciembre, los comentarios positivos se han multiplicado entre los vecinos y los asistentes al Parque Voces por el Clima. Leslie Hinostroza, Promotora del Espacio Ambiental, ha sido testigo del entusiasmo del público.

En una época marcada por el aumento en el consumo de productos envasados, Leslie cree que, más que limitar o prohibir, se debe apostar por la educación ambiental. “Es cierto que por fiestas navideñas la gente consume más y por eso tenemos un mayor volumen de residuos, pero a través de esta iniciativa podemos demostrar que en vez de enviar esos desperdicios a un relleno sanitario podemos darles un mensaje a los vecinos”, afirmó.