Como parte de los 200 voluntarios del programa 'YoPromotorAmbiental', del Ministerio del Ambiente, Karen Quispe llegó a las seis de la mañana a la avenida Brasil para cumplir una labor tan anónima como necesaria: educar sobre la correcta disposición de los residuos a los asistentes al Desfile Cívico-Militar del 29 de julio. El reto era grande, pero la joven de 20 años encontró la motivación adecuada en las palabras que les dedicó la Ministra del Ambiente, Fabiola Morales, antes del evento. “Nos pidió que sumáramos esfuerzos y que tratáramos de buscar el apoyo de los comerciantes porque solo así podríamos tener un mayor alcance”, explicó la estudiante de Ingeniería Ambiental.

Acostumbrada a ser espectadora, esta vez Karen asumió el compromiso de orientar a las miles de personas que, durante el encuentro, produjeron siete toneladas de desechos. Cuenta que esta experiencia como voluntaria le ha permitido comprometerse aún más con el medio ambiente al ayudar a que los asistentes comprendieran la importancia de segregar los residuos. “Se trata de hacerles ver que si tienen cerca un tacho no hay razón para no hacer el esfuerzo de acercarse hasa él. Deben dejar la pereza a un lado y sumarse al cuidado del planeta”, aseguró.

Karen Quispe, estudiante de Ingeniería Ambiental, es  voluntaria del Ministerio del Ambiente desde hace dos años. 


En su constante ir y venir por las cuadras aledañas al Hospital de la Policía, Karen perdió la cuenta de la cantidad de bolsas desechables, donadas por la Asociación Recíclame, que entregó a visitantes y vendedores ambulantes. En todos los casos, se aseguró de orientarlos de forma adecuada. “Nos preocupamos porque cada persona que recibió una bolsa de papel supiera que allí debía colocar sus desechos para luego arrojarlos, según correspondiera, en alguno de los 50 contenedores dispuestos para material aprovechable (botellas, cartón, tetrapack y papel) y no aprovechable”, señaló la estudiante universitaria.

Las buenas prácticas tienen su recompensa. Todo esfuerzo, por mínimo que parezca, es bienvenido y Karen Quispe lo sabe muy bien. Después de siete horas de intensa caminata a lo largo de la avenida Brasil terminó exhausta, pero su rostro lo dice todo: el esfuerzo valió la pena.

Karen Quispe, estudiante de Ingeniería Ambiental, es  voluntaria del Ministerio del Ambiente desde hace dos años. 

Recíclame es una asociación civil sin fines de lucro de que fue fundada por Coca-Cola Perú, Kimberly-Clark, Tetra Pak, San Miguel Industrias y Owen Illinois. Actualmente lidera diversas iniciativas para promover el reciclaje, tales como: campañas de comunicación, planeamiento de estrategias con gobiernos y otras autoridades, recolección de residuos en autoservicios seleccionados -Tetra Pak, metal, papel, plástico PET y vidrio- entre otros.

Los objetivos de la campaña “Perú Limpio” del Ministerio del Ambiente de Perú están alineados con la iniciativa de Coca-Cola llamada Un Mundo Sin Residuos, que tiene el ambicioso objetivo de recoger y reciclar el 100% de las latas y botellas que la Compañía ponga en el mercado a nivel mundial para el año 2030.