Esa chompa que dejaste de usar hace dos inviernos, la lavadora que dejó de funcionar y no has llegado a reparar o el sofá que has decidido renovar forman parte de esos objetos que pueden prolongar su tiempo de uso y ser parte de la vida de otras personas gracias a Recidar, la empresa social peruana que promueve el reciclaje horizontal.

“Todos tenemos cientos de cosas en casa a las que no damos uso, que quizá en cierto momento presentaron alguna falla y dejamos de usar. Lo más probable es que las olvidemos y, con el tiempo, terminen por convertirse en chatarra”, sostiene Boris Gamarra, fundador y Gerente Ejecutivo de Recidar, sobre la idea que dio inicio al emprendimiento.

Era 2010 y Boris acababa de terminar sus estudios de Economía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tenía una muy buena experiencia como empleado en una empresa de reciclaje y pensó que era momento de fundar otra que, además, tuviera un foco adicional al del bienestar ambiental: el social.

Boris Gamarra fue Protagonista del Cambio de la UPC 2015, por su emprendimiento social Recidar. (Foto: Recidar) 

Así, en 2012, Recidar inició sus primeras operaciones. “Lo que hacíamos era recolectar objetos en desuso, los reparábamos y luego los donábamos a personas de bajos recursos”, recuerda Boris. Para hacer la empresa sostenible, Recidar brindaba capacitaciones sobre reciclaje a pequeñas y medianas empresas.

No obstante, fue partir de una beca para asistir a un taller universitario sobre emprendimientos sociales que el joven economista descubrió que el verdadero objetivo que él buscaba a través de Recidar no era el asistencialismo, sino lograr un verdadero cambio en la población beneficiada. Su decisión se inspiró en el pensamiento del creador del Banco Grameen, también conocido como “banco de los pobres”, el premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus.

“Lo que Muhammad sostiene es que el asistencialismo disminuye las habilidades emprendedoras de toda persona. No va a generar ningún emprendimiento. ¡Y eso era lo que estábamos haciendo en Recidar!”, señala Boris. Así que no dudó en darle la vuelta.

Reciclar para dar

Para Boris, el principal objetivo de Recidar es impactar positivamente en la sociedad creando un mercado de segunda mano digno, que se sostenga en una cadena humana solidaria que quiera compartir aquello que ya no usa. “No queremos utilizar la palabra donar sino compartir; la idea es que las personas sean capaces de entregar aquello que ya no usarán por desgaste o porque necesita de una pequeña reparación, y que pasen a manos de otras personas que pueden seguir dándole uso”, sostiene.

Según Recidar, solo en Lima, más de dos millones de familias cuentan con cerca de 70 kilos de objetos que acumulan, no usan y que tienen pensado desechar. Es en esa línea que Recidar soluciona un problema de la sociedad a través del mecanismo del mercado. “Recidar resuelve el problema de la mala gestión de residuos sólidos, prolongando la vida de muchos artefactos que muchas veces podrían durar alrededor de cinco o seis años más, con una sencilla reparación, y que son descartados por temas de avances tecnológicos o por decisión propia”.


Más allá del reciclaje: un compromiso con la prosperidad y la dignidad

Los datos de Recidar reflejan que, en el Perú, más de tres millones de personas que son afectadas por la pobreza urbana optan por realizar sus compras de bienes domésticos en mercados informales, ilegales e insalubres, conocidos popularmente como “cachina”.

“Identificamos que comprar en estos espacios muchas veces sucios, con una dinámica de compra descuidada, repercutía negativamente en la autoestima de las personas, así que creamos “Mi Bazar”, que además de ofrecerles los productos higienizados, brinda un periodo de garantía y una boleta”, sostiene Boris.

“Mi Bazar” está ubicado en el distrito limeño de Chorrillos. Según señala Boris, los principales compradores de esta tienda son parejas jóvenes que están conformando una nueva familia. Aquí, ellos no solo encuentran ropa y artefactos, sino también colchones, camas, estantes, carteras y juguetes. De esta manera, Recidar genera no solo un espacio de negocio sino también uno de solidaridad, prosperidad y de transformación social.

Si tienes algo en buen o regular estado que compartir, no dudes en comunicarte con Recidar a través de su cuenta de Facebook.

En “Mi Bazar” es posible encontrar diferentes prendas de ropa y aparatos eléctricos.