El modelo de economía circular avanza en la capital peruana, donde el distrito de San Martín de Porres relanzó su planta de reciclaje y compostaje de residuos orgánicos. En el marco de la estrategia estatal de Perú Limpio, el segundo distrito más poblado del Perú (650.000 habitantes) anunció un importante objetivo: demostrar que los residuos no son basura y que un 70% de ellos puede ser reutilizado.

Para muestra un botón. Desde marzo pasado, la planta ubicada en el Parque Ecológico Mayta Cápac es capaz de producir 200 toneladas de abono natural al mes. Los residuos orgánicos recolectados en nueve mercados del distrito y en las 14.000 viviendas que participan del programa municipal de segregado han generado beneficios concretos a todo nivel: desde la reducción en gastos operativos hasta una menor huella ambiental.

Los residuos orgánicos son compostados y así se obtiene el abono natural, que sirve para la fertilización de las áreas verdes del segundo distrito más poblado del Perú. 


De esta forma, San Martín de Porres empieza a convertirse en uno de los distritos pioneros en impulsar la economía circular en el Perú. La reciente ordenanza municipal que regula la gestión de los residuos sólidos es una manera de alinearse a los esfuerzos del Estado con la estrategia Perú Limpio. “Este distrito no tiene nada que envidiarle a nadie. Su planta de segregado tiene que ser un ejemplo para otros municipios”, dijo la ministra Ruiz.

“Reutilizar los residuos orgánicos en esta planta significa un ahorro en la contratación de camiones que llevan los residuos a botaderos o rellenos sanitarios. Pero también es un ahorro en la compra de abono para nuestros parques y jardines”, explicó Julio Chávez, Alcalde de San Martín de Porres. La actual demanda del distrito es de 6.000 toneladas de abono. La planta de compostaje —dijo— podrá cubrir 1.000 de ese total.

Todos ganan

Otro de los beneficios de la nueva planta es el fortalecimiento de la cadena de valor. La formalización de los recicladores, por ejemplo. “Gracias a la alianza con tres asociaciones estamos dándole valor a esos residuos”, dijo Julio. Para la Ministra del Ambiente, Lucía Ruiz, este modelo de economía circular es ejemplar: “Mas ambientes saludables, más trabajo para nuestros héroes invisibles y más beneficios para los vecinos. Todos ganamos”.

Los primeros resultadossaltan a la vista. El vivero municipal, a cargo de Alejandro Giraldo, ya es capaz de germinar 50.000 plantas, entre árboles, arbustos y flores. El abono natural, obtenido del compost, ha hecho florecer este espacio del Parque Ecológico Mayta Cápac y buena parte de los 2,5 millones de metros cuadrados de áreas verdes del distrito.

Según estimados del Ministerio del Ambiente, un 50% de los residuos producidos en el país corresponde a desechos orgánicos. Un 20% adicional forma parte de materiales reutilizables como el plástico. En la planta de segregado de San Martín de Porres, ya se está aprovechando el potencial de este 70%, pero con menos del 15% de participación de los vecinos. Para fines del 2019, se espera pasar de 14.000 a 20.000 viviendas (17%).

“Si ya es posible tener una botella hecha con 100% material reciclado, hacerlo con otras marcas depende de que reciclemos mucho más”, agregó la ministra. La frase resulta oportuna. La existencia de otras iniciativas como la de San Martín de Porres permitirá que empresas como Coca-Cola Perú puedan contar con el material suficiente para continuar con la ecoinnovación de sus envases y replicar la experiencia de San Luis a otras industrias.

La Ministra del Ambiente, Lucía Ruiz, supervisó las mejoras de la planta de compostaje en compañía del Alcalde de San Martín de Porres, Julio Chávez.