El ingenio no tiene límites cuando de reutilizar material segregado se habla. Una muestra de ello es la innovadora propuesta de Martha Malpica, creadora de LadriPlast, un emprendimiento social que busca impulsar la elaboración de ladrillos ecológicos en el Perú.

La propuesta es muy sencilla: reciclar diversos tipos de plástico (Polietileno Tereftalato —PET—, Policloruro de Vinilo —PVC— y Polietileno de Baja Densidad) transformándolos en productos para la construcción. De esta forma, bolsas, recipientes, botellas, vasos, envases y otros utensilios podrán tener una nueva vida útil.

Después de muchas pruebas, Martha ha logrado simplificar la fabricación de estos ladrillos ecológicos al punto de poder hacerlos en su propio hogar. Así como ella, con ciertos cuidados y un espacio adecuado, se pueden seguir seis simples pasos para obtener ladrillos en base a plástico reciclado:

1. Picar el plástico. Una vez que haya reunido una buena cantidad de material segregado en casa, acuda a un centro de acopio para cambiarlo por material triturado, que servirá como arena gruesa. Seis kilos serán suficientes para elaborar cuatro ladrillos.

2. Mezclar el plástico picado con cemento de construcción. La proporción debe ser de 50% de plástico triturado y 45% de cemento. Use guantes y asegúrese que la mezcla sea compacta. Todo esto debe realizarlo encima de un cobertor de plástico.

3. La mezcla resultante debe disponerse de forma tal que en el centro quede un espacio para verter el agua. Un litro para los cuatro ladrillos será suficiente. Antes, combine el agua con celulosa obtenida de papel reciclado disuelto en un poco de agua.

4. El plástico, el cemento y el agua deben fundirse de forma uniforme. Siempre de afuera hacia adentro de la mezcla para evitar que se pierda agua. Realizar esta acción hasta lograr que el color del material resultante sea parejo.

5. Con ayuda de un balde más pequeño, se debe colocar la mezcla en un molde de madera sin fondo y humedecido en agua. [Este instrumento se puede elaborar con algunas tablillas sueltas o se puede obtener en alguna tienda especializada en construcción]. Asegúrese de oprimir la mezcla dentro de los compartimientos del molde.

6. Después de unos 20 minutos de espera, retire el molde de madera con mucho cuidado. Los ladrillos no necesitarán ser llevados a un horno. Solo bastará que pasen por el proceso de fraguado bajo el sol por espacio de 28 días y ya estarán listos.

Seis simples pasos: triturar el plástico reciclado, mezclar con el cemento, luego con el agua, verter en el molde de madera, desmontar las piezas y luego poner a secar. 


Puede parecer un trabajo arduo, pero los beneficios son múltiples. Además de ahorrar un 50% en la compra de ladrillos convencionales y de obtener un producto 40% más liviano, la reducción del impacto en el medio ambiente es alentador; por ejemplo:

- Evita la acumulación de plástico en botaderos informales y en los océanos.

- Evita que la tierra agrícola se deprede por la necesidad de arcilla para elaborar ladrillos.

- Evita la tala de árboles para extraer la leña que se utiliza en los hornos de las ladrilleras.

- Evita el uso de combustible fósil para el transporte de los ladrillos industriales.

- Reduce el humo de las ladrilleras informales que contaminan el medio ambiente.
- Incentiva la autoconstrucción y el reúso a pequeña escala y como uso doméstico.

A la espera de masificar este producto, que podría ser una alternativa de vivienda en el Perú, se puede ir extendiendo su aplicación para construir muros, bancas o separadores dentro de jardines y patios. El ingenio basta.