Una campañaLa campaña lanzada por Coca-Cola llamada Un Mundo Sin Residuo contempla todo el ciclo de vida de un envase, desde cómo se diseña y fabrica, hasta cómo se recicla y reutiliza, y que se marca un ambicioso objetivo: recoger y reciclar el 100% del equivalente a todas las latas y botellas que la Compañía comercialice a nivel mundial para 2030.

La pelota del Mundial de Rusia 2018 dejó de rodar el domingo 15 de julio, pero en Lima hay otra que empezó a hacerlo con otro propósito: convertirse en la más grande del mundo realizada con bolsas de plástico. La campaña, encabezada por la Asociación Emerge País, con el apoyo de la Municipalidad de Surquillo y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue lanzada el viernes 13 de julio y busca imponer un Récord Guinness pero, sobre todo, sensibilizar a miles de peruanos sobre el daño que causan las bolsas al medio ambiente.

En medio de las celebraciones por los 69 años de la fundación de Surquillo, cientos de jóvenes de los principales colegios del distrito se sumaron al lanzamiento de la campaña en el Parque Héroe de la Paz. Cada uno de ellos respondió al llamado de los organizadores: recolectaron la mayor cantidad de bolsas de plástico acumuladas en sus casas y las entregaron a los voluntarios. Una vez iniciada la ceremonia, se procedió a elaborar un extenso cordón con todo el material reunido y, poco a poco, la pelota fue cobrando forma.

En el primer día de campaña, se superaron las expectativas: la pelota alcanzó casi un metro de diámetro, pero aún debe rodar mucho más para lograr la meta trazada: nueve metros en el lapso de un año. Según Víctor García, Director Ejecutivo de la Asociación Emerge País, se espera llegar mucho antes al objetivo. Al margen de los tiempos, la principal consigna es que más ciudadanos se deshagan de sus bolsas de plástico y reduzcan su uso diario. “Lo que se busca es que aquellas que ya se obtuvieron en las compras caseras no acaben en la basura o que tengan un destino poco adecuado”, explicó a Journey.

Con las bolsas que se recolecten se realizarán estatuas para sensibilizar a la ciudadanía.

 

Una de las primeras instituciones que se ha sumado a esta campaña brindando apoyo logístico es la Municipalidad de Surquillo. Su Teniente Alcalde, Giancarlo Casassa, está convencido que esto calará hondo en los vecinos de otros distritos: “En las casas hay muchas bolsas que se guardan o se tiran a la basura. Por eso hemos pedimos a los alumnos de los colegios que las traigan. Queremos hacer la pelota más grande del Perú y, por qué no, del mundo, con el apoyo de otras municipalidades y del sector privado”.

Una vez cumplida la meta, todo el material recolectado servirá para realizar una galería de estatuas y piezas decorativas; sin embargo, Casassa cree que lo principal será el compromiso colectivo para disminuir notoriamente el empleo de las bolsas de plástico. “Lo más importante es crear conciencia desde los más niños. Que cada día se nos vaya grabando la idea de usar bolsas de tela. Hoy nos parece raro, pero podemos ser agentes de cambio. Luego nuestros hijos lo replicarán y los hijos de nuestros hijos lo harán de forma natural”, dijo el funcionario municipal, quien recordó que este año Surquillo quiere pasar del 45 al 60% de vecinos que segrega sus residuos domésticos.

La pelota también tiene el impulso de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que quiere dar el ejemplo a otras universidades. “Esta es una semilla que va a crecer como una bola de nieve. Más instituciones se sumarán. Este movimiento no va a parar hasta lograr el Récord Guinness”, afirmó César Sandoval, docente de la Facultad de Ingeniería Industrial y asesor del rector Orestes Cachay. A través de su área de Responsabilidad Social, la universidad tiene previsto dar a conocer la campaña entre sus estudiantes y así sumar un granito de arena en la tarea de cumplir los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas.

Cynthia Torres, Directora de Voluntariado de la ONG Padsic.

 

Al cierre de la jornada, una de las más entusiastas, Cynthia Torres, Directora de Voluntariado de la ONG Padsic, se animó a levantar la primera versión de la singular pelota con ayuda de los más de diez voluntarios que llegaron hasta Surquillo. Por ahora, el peso total no supera los 50 kilogramos, pero se espera que llegue a las 4.000 toneladas en 12 meses. “Es una iniciativa novedosa. Por eso muchos chicos se sumaron a la campaña. Lo valioso es que se está tratando de sensibilizar e informar sobre el uso indebido de las bolsas de plástico, y da gusto ver que son niños los que más han respondido”, aseguró.