La reutilización de los residuos ofrece múltiples alternativas. Así como una botella de plástico puede convertirse en una maceta o en una escultura, o un envase Tetra Pak, en un posavasos o una libreta; los desechos informáticos son también un valioso insumo para hacer magia a partir del ingenio: desde objetos decorativos y piezas de colección para los amantes del cine hasta ingeniosos robots para estimular a niños y jóvenes.

Una muestra de este esfuerzo es el trabajo de José Antonio Valdivia, un maestro de matemáticas y computación en el distrito de Independencia, que ha dedicado los últimos seis años de su vida a impulsar el reciclaje informático. A través de su proyecto Profesor Reciclarte ha logrado darle un segundo uso a teclados, placas madre, tarjetas electrónicas, laptops y disco duros arrojados a la basura por ser aparentemente inservibles.

A continuación, cinco creaciones realizadas por este profesor comprometido con Un Mundo sin Residuos, que demuestran que con un poco de imaginación y esfuerzo se puede ayudar a reducir los desechos generados por la tecnología.

1. La tecnomotocicleta. Este modelo está elaborado en base a dos mouses en desuso y el láser de una lectora de DVD desechado. Los brazos están armados a partir de piezas de un disco duro malogrado y disipadores de calor que forman parte de una placa madre. Todas las piezas están adheridas con imanes.


2. El avión informático. La estructura principal está diseñada con los componentes de una placa madre, unidos con tornillos. Además, han sido utilizadas algunas bahías de computadora y corredores de los disquetes. Las ruedas han sido tomadas de los discos rodantes de un mouse roto. La hélice es la adaptación de un ventilador de disco duro. Además, el avión gira cuando se activa un pulsador alimentado por dos pilas.


3. Un reconocido robot a la peruana. La base principal es una caja metálica elaborada con discos duros averiados, y las partes están unida con tornillos. Las manos del famoso personaje están hechas con un mouse. Los brazos son las bahías de una computadora. También han sido utilizadas las entradas paralelas de una impresora. Las ruedas son los ventiladores cortados de forma circular, revistos con flats de antiguas computadoras. Los ojos están hechos con DVDs, y el recubrimiento con disquetes fuera de circulación.

Las obras seleccionadas forman parte de la colección de José Antonio Valdivia, el Profesor Reciclarte, uno de los principales impulsores del reciclaje informático en Perú. 


4. El Perla Negra de la computación. La réplica del famoso barco pirata tiene como base tres teclados negros desechados y bahías de impresoras. Además, los cañoncitos que decoraron la embarcación son conectores Ps2 de mouse y teclados en desuso. Un detalle peculiar son las velas, tomadas de cables flats de computadoras descontinuadas.


5. Homenaje a Groot con ratones y cables. A partir de dos mouses, uno de ellos cortados con la forma de la cabeza del conocido personaje cinematográfico, se estructura esta pieza de colección. El cuerpo está armado en base a papel y engrudo, y recubierto con cables de poder colocados al modo de parches. Los pies son enchufes de computadora, que pueden conectarse a la base, elaborada con los restos de un disco duro.



6. La cobra tecleadora. La estructura principal es una mezcla de papel y pegamento. Sobre ella se han colocado más de 300 teclas, correspondientes a más de cuatro teclados desechados. La particularidad de esta obra es que su creador decidió armar los nombres de sus familiares. Con esta misma técnica también ha creado portarretratos y porta lapiceros.


7. El casco del Depredador. Tres placas de laptops, malogradas y desechadas han servido para confeccionar esta impresionante creación. Cortadas en pequeñas piezas, fueron unidas como un rompecabezas hasta lograr ser la copia exacta de la cabecera del personaje de ficción. Las trenzas fueron posible gracias a cordones de poder de una computadora. Todas ellas están unidas con correderas de disquetes de 3 ½.