El desafío de lograr Un Mundo Sin Residuos en 2030 requiere de nuevas estrategias. El planeta lo pide y Coca-Cola atiende esa necesidad. Por eso ha empezado a desplegar todos sus esfuerzos en Sudamérica para fortalecer el reciclaje y acelerar la migración a una economía circular. Bolivia, Chile, Argentina y ahora el Perú se sumaron al Día de la Sostenibilidad 

Romina Ghiaccio, PACS Intelligence Manager de Coca-Cola en la región, es el rostro visible de una jornada interna disruptiva y esperanzadora: lograr que los asociados de la Compañía salgan a las calles para entender y mejorar los hábitos de consumidores y bodegueros en relación al reciclaje. Después de su paso por Santiago (Chile) y La Paz (Bolivia), Romina llegó a Lima con un buen pálpito: cada vez son más los que buscan un cambio.

Sus diez años en Coca-Cola le sirvieron a Romina para convencerse de que el compromiso con el medio ambiente es compatible con un negocio sólido. No hay empresa sostenible sin un entorno sostenible. Esa es la principal razón por la que ha empezado a viajar por Sudamérica impulsando, por primera vez, una jornada en la que se puedan dejar los prejuicios a un lado y activar la capacidad para oír todas las voces.

Sustantability Day Perú
Romina Ghiaccio, PACS Intelligence Manager de Coca-Cola en la región, llegó hasta Lima para conducir el Día de la Sostenibilidad.


“Lo distinto de esta iniciativa, con respecto a otras campañas de sensibilización o inspiración, es que salimos a los hogares y bodegas a entender qué sucede con los hábitos del reciclaje. En tiempo real, cara a cara con el problema”, explica Romina. Según su experiencia, este es el mejor camino para diseñar campañas más eficientes en favor de un crecimiento exponencial del volumen del reciclaje. A más ideas, más botellas recolectadas.

“Es la lógica del desaprender para aprender, y hacerlo distinto. Porque claramente lo que venimos haciendo funciona, pero queremos que cada vez funcione mejor”, dice Romina.

El cambio de un hábito requiere tiempo, pero sobre todo el deseo de cambiar. El paso previo es comprender cuáles son las barreras para luego intervenir desde la comunicación y la concientización. “Primero hay que entender qué les sucede a las personas con el tema de la basura, los residuos y el reciclaje. Solo así es posible diseñar acciones que tengan impacto, que tengan llegada”, destaca.

Con un solo ejemplo, Romina lo explica de manera sencilla: añadir la palabra ‘reciclable’ en letras grandes dentro de una etiqueta podría ser el mensaje más claro para los consumidores. Soluciones sencillas que puedan incentivar el hábito de segregar más residuos.

Sustantability Day Perú
Diez años de experiencia en Coca-Cola permitieron que Romina se convenciera de la necesidad de concientizar sobre un cambio de hábitos en los consumidores.


Un empaque vacío en la mano de una persona puede convertirse en basura o bien en un residuo reciclable; es una decisión de cada uno. En ese sentido, Romina cree que Coca-Cola puede ayudar a una mejor toma de decisiones: “A través de nuestras marcas podemos concientizar para lograr que un empaque se transforme en un residuo que entrará a una economía circular y no en un desecho que termine arrojado en las playas”.

De eso se trata el compromiso de Un Mundo Sin Residuos: demostrar que es posible alcanzar una economía circular.