La sostenibilidad es mucho más que un concepto académico o empresarial en la vida de Sandra Alencastre. Desde la primera vez que puso un pie en el edificio de Coca-Cola, hace cuatro años, descubrió que compartía el mismo propósito que la Compañía: crecer junto a las comunidades, generando oportunidades compartidas. Transformar el mundo en un mundo mejor.

A sus 34 años, Sandra es Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú. Desde ese lugar afirma, de manera inequívoca, que apostar por un negocio sostenible sólo es posible en un mundo sostenible. “Como mujer líder, siento que tengo la oportunidad de transformar mi país, haciendo que la sostenibilidad y la inclusión formen parte de nuestro día a día”, asegura.

Desde hace un año y medio, Sandra Alencastre ocupa el cargo de Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú. 

Esta visión está en su ADN, en el ADN de su generación, la generación del propósito. No en vano es la primera millennial en la región en ocupar un puesto de alta dirección dentro de Coca-Cola. “La sostenibilidad es la decisión de hacer las cosas de la manera correcta hoy para poder tener un mañana”, explica. 

Después de cuatro años apostando por esta nueva visión, Sandra siente que el esfuerzo, sus ideas y voz estan generando impactos en Coca-Cola. “He contribuido a que adopten el chip de que la sostenibilidad no es sinónimo de proyectos de medio ambiente, de que la sostenibilidad no solo es responsabilidad social en temas de aguas o temas de mujeres. Realmente la sostenibilidad es la forma en la que estamos haciendo el negocio hoy para vivir 133 años más”, asegura.

Y la principal motivación para hacerlo son sus dos hijos. Un pollito dibujado por Catalina y las huellas de Ignacio sobre un papel forman parte también del entorno donde trabaja. La posibilidad de contar con flextime le ha permitido desarrollar todas sus capacidades. “Encontré en mis jefes la confianza e incentivo para manejar mis tiempos, usar los beneficios que tenemos en la compañía y así cumplir mis roles de madre, trabajadora, compañera y amiga dando lo mejor de mí”, explica.

En Perú, el 61% de los empleados de Coca-Cola son mujeres; asimismo, ocupan el 63% de los puestos gerenciales. Esto no es casualidad, sino consecuencia de una política consistente y sostenida a lo largo de los años a nivel mundial. 

 Sandra Alencastre comparte su labor de directora con la de madre. Tiene dos hijos: Catalina e Ignacio. El flextime de Coca-Cola le permite cumplir ambos roles.


“Mujeres batalla”, se lee en una taza que decora su escritorio. Sandra se siente una de ellas. “Aquí siempre he sentido que cuando realmente tienes una idea que se mueve por tu propósito y termina calando en las personas, Coca-Cola te da todo el poder para transformar tanto al interior de la empresa, como al exterior”, asegura a Journey. 

A modo de conclusión, Sandra se confiesa: “Como mujer, en Coca-Cola siempre me sentí empoderada, escuchada, valorada, contenida por el equipo pero sobre todo inspirada y motivada para dar lo mejor de mí”. Y esa sea posiblemente la clave de la transformación hacia un futuro inclusivo: la certeza del valor que cada persona puede aportar; la confianza en que el mundo se construye sumando individualidades. 

 Al interior de Coca-Cola, Sandra Alencastre ha conseguido ser la referente en sostenibilidad. Su principal desafío es lograr que más mujeres sigan su camino.