La primera encuesta de equidad de género del país, realizada por Ipsos Perú a más de 500 empresas, ha despertado el interés de los principales ejecutivos y CEOs del sector privado por la temática. Un detalle resulta revelador: apenas el 20% de los directivos son hombres. En ese contexto, a nadie sorprendió el éxito de convocatoria del II Evento Corporativo Techo de Cristal, “La equidad de género en las manos de los CEO”, organizado por SEMANAeconómica y la Cámara de Comercio Española en el Centro de Convenciones del Hotel Marriott.

“Hubiera esperado ver a más hombres en la sala, pero el hecho de que hayan venido varios es un buen indicador de cambio. Pero, a futuro, no solo debería ser un tema de mujeres luchando por igualdad de oportunidades, sino que los hombres también necesitan tener oportunidades pues no necesariamente la sociedad les da el espacio de asumir la carga familiar, que normalmente está sobre la mujer”, explicó Patricia Rojas, Directora de Cuentas Senior de Ipsos Perú, encargada de presentar los resultados del estudio.

En la práctica, el mayor interés de las trabajadoras del sector privado en este evento no hace más que validar los hallazgos de la encuesta: si bien el 55% de los altos ejecutivos (hombres en el 78% de los casos) afirma que sí existe discriminación de género en el ámbito laboral, el 90% considera que en su empresa sí se garantiza la igualdad de oportunidades. Esto es lo que Gonzalo Zegarra, Director Ejecutivo de SEMANAeconómica, califica como la “miopía de la alta dirección”, que aún sigue bajo el control masculino: apenas el 38% de empresas listadas en la Bolsa de Valores de Lima tiene una o más mujeres en sus directorios, según WomenCEO Perú y Centrum Católica.

“A pesar de que todos parecemos estar de acuerdo en la necesidad de que exista equidad de género, cuando más nos acercamos a quienes toman las decisiones, ahí empieza la miopía, y no se reconoce que no hay la suficiente igualdad de oportunidades para las mujeres. Otra constatación es que los hombres perciben menos inequidad y aquellos que están en los puestos más altos en la jerarquía también lo perciben menos”, afirmó Gonzalo.

A medida que se revisa la percepción por debajo de las máximas autoridades, se aprecia una menor convicción sobre la igualdad de oportunidades: si el 90% de los altos mandos así lo cree, cae a 70% entre los ejecutivos de primera línea y a 58% en la cuarta línea de mando. El principal problema de estas cifras, como explica Patricia, es que son los ejecutivos del más alto nivel los llamados a ser los principales agentes de cambio. “Son ellos los que deben liderar las políticas de igualdad de género, pero vemos que en la mayoría de casos allí se concentran los principales prejuicios y estereotipos”, comentó.

Más allá de los cargos que ocupan al interior de sus organizaciones, el 74% del total de los hombres encuestados consideró que en sus empresas sí hay equidad de género, mientras que el porcentaje de mujeres que cree lo mismo fue de 63%. Además, el 11% de las mujeres considera que los prejuicios de la alta dirección son una barrera para acceder a cargos gerenciales. Por el contrario, sólo el 4% de los hombres piensa igual.

Avances, pero no suficientes

A pesar de los avances y las buenas prácticas de las principales empresas peruanas y transnacionales, donde el 34% de las ellas cuentan con una política formal de equidad de género, un 59% de los trabajadores encuestados cree que aún existen problemas de desigualdad para las mujeres en materia laboral. “Estamos en un país donde la equidad no termina de prender a nivel de la sociedad en general, y no solo en temas de género, ni en el sector empresarial”, sostuvo Gonzalo.

Gonzalo destacó la experiencia de Coca-Cola como una de las empresas que está a la vanguardia de las buenas prácticas en materia de equidad de género: “Es una corporación global, una lovemark, que está comprometida con la igualdad de oportunidades”. Durante su presentación en el evento, Evangelina Suárez, Gerente General de Coca-Cola Perú, comentó que el 80% de las directoras de la Compañía son mujeres, el 75% de la población laboral es femenina y cuentan con iniciativas como lactarios, reemplazos en periodo de maternidad, reincorporación paulatina, licencias sin goce de haber, horarios flexibles y teletrabajo, entre otros.

“En el caso de Coca-Cola hay mucha conciencia desde la alta dirección, lo que permite generar los mecanismos para que esa miopía no se dé. Después se traduce en determinadas prácticas como tener ternas donde siempre haya mujeres para que se esfuercen más y se elija por meritocracia y por talento puro y duro”, aseguró Evangelina, quien está convencida que con más mujeres en puestos de dirección y liderazgo como el suyo se darán mayores avances en materia de equidad.

Sin embargo, aclaró que para lograr una verdadera transformación cultural se necesita el apoyo en todos los niveles de la organización. “Para que el cambio se produzca no se puede dar solo en ámbitos privados o de mujeres, sino que tenemos que crear una gran red que acompañe este esfuerzo”. Patricia, de Ipsos Perú, se mostró de acuerdo en ese aspecto: “Es un granito de arena lo que están haciendo empresas como Coca-Cola. Están cambiando las cosas en sus entornos, pero para que eso genere un gran cambio en la sociedad peruana hay que involucrar a más actores de todos los ámbitos”, finalizó.